Economía

Con reforma, Pemex
y CFE reforzarán competitividad: SHCP

La dependencia señaló que con la reforma energética, se sientan las bases de un nuevo modelo de desarrollo para la industria energética y eléctrica.
Notimex
17 agosto 2014 16:50 Última actualización 17 agosto 2014 17:5
Trabajadores de Pemex

Pemex y CFE se mantienen como empresas 100% mexicanas con la reforma energética. (Bloomberg)

CIUDAD DE MÉXICO.- Con la aprobación y promulgación de las leyes secundarias de la reforma energética, Petróleos Mexicanos (Pemex) y la Comisión Federal de Electricidad (CFE) se mantienen como empresas ciento por ciento mexicanas y propiedad del Estado, y se fortalecen para competir exitosamente en el sector energético.

La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) destaca además que la reforma energética sienta las bases de un nuevo modelo de desarrollo y crecimiento para la industria eléctrica y de los hidrocarburos, refrendando la propiedad de la nación sobre los recursos energéticos en el subsuelo.

La transformación de Pemex y CFE en Empresas Productivas del Estado les permite iniciar una nueva etapa, aprovechando la experiencia, capacidad y compromiso de sus trabajadores y las nuevas condiciones de autonomía y autorregulación.


“Así será posible ampliar la oferta de energéticos económicos y de calidad, que permita mejorar el bienestar de las familias mexicanas y la competitividad de las empresas. Con ello, el sector energético retomará su papel como palanca nacional de desarrollo económico y social”, subraya.

En el Informe Semanal de su Vocería, sostuvo que con esta reforma se cierra una etapa importante de transformación y modernización del país, pues a través de las reformas estructurales será posible elevar la productividad, fortalecer los derechos de los mexicanos y afianzar el régimen democrático y de libertades sociales.

Señala que el compromiso del gobierno del presidente Enrique Peña Nieto es acelerar la implementación de las reformas, para que sus beneficios se reflejen en la economía familiar en el corto plazo.

Refiere que el pasado 11 de agosto el Ejecutivo llevó a cabo la promulgación de las leyes secundarias de la reforma energética, que fueron aprobadas por los diputados y senadores de la LXII Legislatura del Congreso.

“Con ello culmina la fase legislativa del proceso de transformación de México, emprendido desde el inicio de la presente administración”, resalta la dependencia federal.

La reforma energética, continúa, prevé el aprovechamiento de los hidrocarburos y la electricidad de forma racional y sustentable, bajo los principios de soberanía nacional, eficiencia económica y beneficio social.

Se trata de un cambio histórico al permitir la apertura a la competencia en el sector, lo que facilitará atraer inversiones y tecnología de punta para incrementar la producción de energía en beneficio de las empresas y familias mexicanas.

Además, apunta, representa una transformación radical al régimen hacendario del petróleo, el gas y la electricidad que modifica la relación entre los recursos energéticos y la hacienda pública nacional.

En este contexto, un elemento fundamental de la reforma fue la transformación de Pemex y la CFE en Empresas Productivas del Estado, gracias a lo cual, ambas entidades podrán fortalecerse y contar con la flexibilidad operativa necesaria para elevar su productividad y rentabilidad.

De esta manera, estarán en las mejores condiciones para competir exitosamente ante el nuevo entorno que plantea la apertura del sector, asegura la Secretaría de Hacienda.

Así, se expidieron las Leyes de Petróleos Mexicanos y de la Comisión Federal de Electricidad en las que se establece la nueva estructura corporativa y organizacional.

Con esta nueva legislación, expuso, Pemex y CFE se mantienen como empresas ciento por ciento mexicanas y propiedad del Estado. Más aún, se les establece como mandato la creación de valor económico para la nación y se les dota de un nuevo gobierno corporativo.

Señala que con estos cambios Pemex y CFE tendrán una mayor disponibilidad de recursos, que podrán invertir para solidificar sus oportunidades de negocio, lo que les permitirá incrementar su rentabilidad y en su caso, pagar el dividendo al gobierno federal.

La combinación de las medidas como una menor carga fiscal; autonomía presupuestaria, y una menor carga pensionaria, permitirán que Pemex y la CFE enfrenten el nuevo entorno de mayor competencia en el sector de energía, fortalecidas y modernizadas, de tal manera que puedan ser exitosas, creando valor para todos los mexicanos, afirma la dependencia.