Economía

Cómo la lluvia podría significar un aumento
en el PIB de Brasil

Brasil necesita precipitaciones pluviales por encima del promedio para evitar el racionamiento eléctrico por primera vez desde 2001, puesto que si la producción hidroeléctrica se ve afectada, el PIB brasileño podría llegar a bajar dos puntos porcentuales.
Bloomberg
02 diciembre 2014 17:7 Última actualización 02 diciembre 2014 17:7
Brasil

La sequía de los últimos meses en Brasil podría afectar su suministro eléctrico. (Bloomberg)

Es probable que el hecho de que llueva –y mucho- o no en Brasil en los próximos meses constituya la diferencia entre crecimiento económico o recesión en 2015.

BNP Paribas SA dice que un racionamiento de energía en 2015 conforme una sequía afecte la producción hidroeléctrica reduciría en dos puntos porcentuales el Producto Interno Bruto. En momentos en que los economistas de una encuesta del banco central pronostican un crecimiento de 0.77 por ciento, eso bastaría para llevar a Brasil a una recesión.

“El mayor riesgo para el crecimiento económico de Brasil el año próximo es el racionamiento”, dijo Pedro Paulo Silveira, economista jefe de la firma de operaciones TOV Corretora en Sao Paulo. “Todos los indicadores económicos que conforman el PIB están vinculados a la energía eléctrica”.


La peor sequía en ocho décadas significa que Brasil necesita precipitaciones promedio o por encima del promedio durante la estación de lluvias que finaliza en marzo para evitar tener que racionar por primera vez desde 2001, según Joao Carlos de Oliveira Mello, máximo responsable ejecutivo de la consultora Thymos Energia. De no llover, Brasil iniciaría la estación seca con un 50 por ciento de probabilidades de racionamiento, agregó.

“Si tenemos un promedio de 100 por ciento de precipitaciones todo va a estar bien; un nivel inferior a 90 por ciento complicará las cosas”, dijo Mello en entrevista en su oficina de Sao Paulo.

7.6 CENTÍMETROS

La diferencia es de apenas 7.6 centímetros (3 pulgadas) de lluvia, según datos recopilados. El sudeste y el medio oeste, donde están ubicadas las principales represas hidroeléctricas de Brasil, tienen un promedio histórico de alrededor de 76 centímetros (30 pulgadas) entre diciembre y marzo, dijo la firma de pronósticos meteorológicos Climatempo.

Alcoa Inc. ya tiene capacidad ociosa en su fundición Poços de Caldas, en el estado brasileño de Minas Gerais, debido al creciente costo de la energía y redujo la producción en otra fundición que tiene en copropiedad con BHP Billiton Ltd. Alcoa no contestó un llamado telefónico ni un correo electrónico en los cuales se le solicitaban declaraciones.

La compañía de electricidad Cia. Energética de Minas Gerais, conocida como Cemig, ha cerrado cinco de las seis turbinas de su planta hidroeléctrica Tres Marias luego de que los niveles de agua cayeran a un nivel récord, lo que contribuyó a una caída de 60 por ciento del ingreso neto en el tercer trimestre respecto de igual período del año pasado.

“No creo que vayamos a detener por completo Tres Marias porque estimamos que habrá más lluvias”, dijo Marcelo de Deus Melo, gerente de planificación de energía de Cemig, en entrevista telefónica desde el estado de Minas Gerais. “El hecho es que estamos generando menos energía de la que hemos vendido por contrato, lo cual nos expone a precios altos en el mercado spot”.

El valor de mercado de las mayores compañías de servicios de Brasil, desde Cemig hasta CPFL Energia SA, ha caído 30 por ciento, a 38 mil 900 millones de dólares, desde principios de septiembre. Las empresas se han visto obligadas este año a comprar energía en el mercado spot a precios récord y a revenderla a pérdida según los límites de precios gubernamentales a los efectos de cumplir con los contratos.​