Economía

China recorta encaje bancario para combatir desaceleración económica

El Banco Central de China recortó el monto de efectivo que los bancos deben tener como reservas de 19.5 a 18.5 por ciento, con el objetivo de aportar liquidez a la economía para estimular el crédito y el crecimiento.
Reuters
19 abril 2015 11:34 Última actualización 19 abril 2015 11:34
China

(Bloomberg)

PEKÍN.- El Banco Central de China recortó el domingo el monto de efectivo que los bancos deben mantener como reservas, en la segunda reducción general para la industria en dos meses, con la que busca aportar liquidez a la economía para estimular el crédito y animar el crecimiento del país.

El Banco Popular de China redujo el ratio del requerimiento de reservas para todos los bancos en 100 puntos básicos a 18.5 por ciento, a partir del 20 de abril, dijo la entidad en un comunicado publicado en su sitio web.

"Aunque el crecimiento en el primer trimestre cumplió el objetivo oficial de cerca de un 7 por ciento para el 2015, la desaceleración en varias áreas, incluyendo la producción industrial y las ventas minoristas, ha causado preocupación", dijo un reporte publicado por la agencia oficial Xinhua relativo al anuncio.


El más reciente recorte, que fue la reducción más profunda de una sola vez desde la crisis financiera del 2008, muestra cómo el banco central chino está redoblando los esfuerzos para evitar una desaceleración brusca de la economía.

"El tamaño del recorte es mayor a lo esperado", dijo el analista de Shenwan Hongyuan Securities, Chen Kang.

"Esto va a liberar cerca de un billón de yuanes (en liquidez) al menos", añadió.

Afectado por un declive del mercado de las propiedades, el exceso de capacidad en las fábricas y por la carga de la deuda local, se prevé que el crecimiento se modere al 7 por ciento este año, que sería el mínimo en unos 25 años, desde 7.4 por ciento en 2014 - aún contando el efecto de las medidas adicionales de estímulo.

Sin embargo, el último recorte de los requisitos de reserva fue visto como una iniciativa más defensiva por algunos economistas, ya que sirvió principalmente para contrarrestar las crecientes salidas de capitales que estaban presionando a la oferta monetaria, dificultando las bajas de las tasas de interés reales.

Los banqueros chinos se han mostrado reticentes a extender más el crédito, diciendo que también deben respetar las órdenes para mantener la rentabilidad y reducir la cantidad de préstamos en mora en sus libros. Su intransigencia parece haber frustrado a las autoridades en Pekín.

El primer ministro Li Keqiang exhortó públicamente a los bancos a que aumenten el crédito a la economía real, durante una visita a bancos principales que hizo el viernes.