Economía

China pronostica inflación débil y difícil panorama de crecimiento

El banco central chino señaló que las expectativas de precios no son muy estables, y se espera que el nivel de precios permanezca volátil en un nivel bajo.
Reuters
27 mayo 2015 9:32 Última actualización 27 mayo 2015 9:32
China

(Bloomberg)

PEKÍN.- El banco central de China advirtió el miércoles que existen presiones deflacionarias en la segunda mayor economía del mundo y pronosticó precios al consumidor débiles y un difícil panorama para el crecimiento.

No obstante, el Banco Popular de China indicó que la economía del país podría crecer cerca de un 7 por ciento este año, en línea con la meta oficial.

En su reporte anual de 2014, el banco central chino reiteró que mantendría una política monetaria prudente y que realizaría ajustes oportunos o "afinamientos" para asegurar condiciones "apropiadas".

"Las expectativas de precios no son muy estables, y se espera que el nivel de precios permanezca volátil en un nivel bajo", escribió el banco.

El crecimiento económico del país bajó a 7 por ciento en los tres primeros meses del año, el más bajo en seis años. Se espera que la economía se expanda alrededor de un 7 por ciento en 2015, en el ritmo más débil del país en un cuarto de siglo.

La tibia actividad económica también ha frenado la presión inflacionaria de China. La inflación anual al consumidor fue de 1.5 por ciento en abril, contra la meta del Gobierno para 2015 de 3 por ciento.

El banco central ha bajado las tasas de interés tres veces en seis meses, y no se ha referido explícitamente sobre las perspectivas para las tasas de interés o los requerimientos de reservas de los bancos.

No obstante, reiteró los planes de China de aumentar su oferta monetaria ampliada M2 en cerca de un 12 por ciento este año en comparación con 2014.

Eso podría tranquilizar a algunos inversores que temían una desaceleración en el crecimiento de la oferta monetaria ampliada M2 de China. El crecimiento en la medición en abril tocó su nivel mínimo desde el inicio de los registros, en 1998, lo que hace temer una disminución en el crecimiento del crédito que podría afectar más la inversión.