Economía

Chevron perforaría nuevos pozos en el bloque 3 dentro de cuatro años

La petrolera estadounidense considera necesario estudiar la geología del bloque ganado en aguas profundas, en consorcio con Pemex y la japonesa Inpex, antes de perforar nuevos pozos en la zona.
Reuters
30 noviembre 2017 17:9 Última actualización 30 noviembre 2017 19:33
Logo de Chevron. (Bloomberg)

Logo de Chevron. (Bloomberg)

CIUDAD DE MÉXICO.- La petrolera estadounidense Chevron se enfocará en estudiar la geología de su bloque en aguas profundas de México durante la primera fase de cuatro años de su contrato, en vez de perforar nuevos pozos, con lo que la producción comercial comenzará dentro de 10 y hasta 16 años, dijo el jueves una ejecutiva de la firma.

La compañía, que lidera un consorcio que incluye a la petrolera estatal mexicana Pemex y a la japonesa Inpex , se adjudicó los derechos del Bloque 3 de aguas profundas del Golfo de México en una subasta el año pasado.

"El Bloque 3 es muy complicado y queremos usar estos primeros años para entender mejor la geología", dijo Evelyn Vilchez, máxima ejecutiva de Chevron para proyectos de exploración y producción en México a periodistas.

La producción comercial probablemente comenzará en 10 a 16 años, y dependerá de los esfuerzos de exploración y otros factores, agregó.

La subasta forma parte de una amplia reforma energética de 2013-14 que puso fin al monopolio de décadas de Pemex y con la que el Gobierno espera revertir la caída constante en la producción de hidrocarburos.


Chevron también está ingresando al mercado de combustible minorista de reciente apertura en México, donde planea abrir 350 estaciones de servicio en los próximos tres años. Actualmente opera seis estaciones en el noroeste del país.

La firma inicialmente suministrará gasolina de Pemex, hasta que otros proyectos de infraestructura de transporte y almacenamiento se puedan poner en línea en los próximos años, dijo José Parra, ejecutivo de Chevron para México.

México adelantó para este jueves la liberalización de los precios de combustibles, planeada para el 30 de diciembre inicialmente y extendió subsidios para reducir impactos de variaciones abruptas de los precios, lo que es visto por analistas como una manera de evitar aumentos fuertes antes de las elecciones del 2018.

Antes de la reforma energética, el Gobierno fijaba los precios del combustible y la electricidad.