Economía

BRICS vigilan los mercados globales

12 febrero 2014 4:26 Última actualización 24 junio 2013 18:18

 


Reuters

Brasilia .- Las grandes economías emergentes están prestando especial atención a los "nuevos y complejos" acontecimientos en los mercados financieros globales y quieren una coordinación más estrecha de sus políticas macroeconómicas, dijo el lunes una fuente diplomática con conocimiento del tema.
 
La mandataria de Brasil, Dilma Rousseff, y el presidente de China, Xi Jinping, discutieron el lunes formas de fortalecer la coordinación de políticas en una conversación telefónica, dijo el funcionario, quien pidió no ser identificado.
 
Ambos países, así como sus socios en el grupo BRICS, que incluye además a Rusia, India y Sudáfrica, quieren que las naciones del G-20 avancen con sus compromisos de proteger la estabilidad financiera global, dijo el funcionario.
 
La fuente no entregó detalles sobre alguna medida concreta que podría adoptarse, pero las conversaciones de alto nivel indican que países en desarrollo claves están cada vez más preocupados de que el esperado retiro del estímulo de Estados Unidos haya llevado a los inversores a salir de sus mercados.
 
El despacho de Rousseff confirmó que ella habló con Xi, pero rehusó entregar detalles sobre las discusiones.
 
Anteriormente en el día, un diario brasileño reportó que Rousseff planeaba hablar con Xi y con el presidente ruso, Vladimir Putin, para proponer que los países de los mercados emergentes usen a sus bancos centrales para que actúen de manera conjunta para mitigar el impacto de un dólar estadounidense más fuerte.
 
Las expectativas de que la Reserva Federal de Estados Unidos reduzca su programa de compra de bonos ha presionado al real brasileño a mínimos de cuatro años, lo que ha llevado al Gobierno a eliminar los controles de capital en un intento por atraer más dólares a la economía.
 
La fuerte depreciación del real ha generado preocupaciones sobre el riesgo de compañías locales con grandes deudas en dólares estadounidenses. Una moneda débil también podría avivar una inflación que ya está en niveles altos en Brasil, al aumentar el precio de los bienes importados.