Economía

Brent cae por temores sobre demanda en mercados emergentes

El Brent bajaba 55 centavos a 107.33 dólares por barril; sin embargo, el crudo estadounidense avanzaba 26 centavos a 96.90 dólares.
Reuters
27 enero 2014 9:56 Última actualización 27 enero 2014 10:5

LONDRES.- Los futuros del crudo Brent caían el lunes hacia los 107 dólares por barril a medida que los inversores se deshacían de activos riesgosos por temor a un debilitamiento de las economías de mercados emergentes, aunque el crudo en Estados Unidos continuó firme debido a una ola de frío.

Se espera que la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) recorte sus compras de bonos por otros 10 mil millones de dólares tras su reunión de dos días que comienza el martes, lo que afectaría la liquidez en los mercados emergentes. El estrechamiento de las condiciones crediticias en China también hacen temer por una ralentización.

El petróleo Brent bajaba 55 centavos a 107.33 dólares por barril a las 1454 GMT; sin embargo, el crudo estadounidense avanzaba 26 centavos a 96.90 dólares.

El debilitamiento del precio del Brent reflejaba una venta de activos en mercados de acciones en Asia y Europa, después de fuertes depreciaciones de las monedas y bonos de los mercados emergentes la semana pasada.

TEMORES
Los mercados emergentes fueron beneficiados por flujos de inversión mientras las tasas de interés en Estados Unidos y otros mercados desarrollados fueron bajas. Pero ahora que la Fed está cambiando de estrategia, los inversores se están apartando de los mercados emergentes con un déficit grande en sus cuentas corrientes, lo que plantea temores sobre su salud económica en el futuro.

Analistas también señalaron preocupaciones sobre el crecimiento en China, tras datos más débiles a lo esperado la semana pasada. Un sondeo de Reuters mostró que economistas esperan que el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) en China se desacelere a un 7.4 por ciento en el 2014 respecto de un 7.7 por ciento en el 2013.

Los precios del crudo estadounidense seguían apuntalados por las bajas temperaturas en Canadá y Estados Unidos, que han impulsado la demanda de gas natural y combustible para calefacción.