Economía

Brasil lanza salvavidas a deudores: más crédito

La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, ordenó a los prestamistas de préstamos sueldo que permitieran a los deudores acceder a líneas crediticias equivalentes a un 35% de sus ingresos mensuales, lo que para algunos analistas es contraproducente.
Bloomberg
31 julio 2015 17:33 Última actualización 02 agosto 2015 5:0
Dilma

Dilma Rousseff, presidenta de Brasil (Bloomberg/Archivo)

La deuda de los hogares en Brasil ha crecido hasta un récord. El gobierno tiene una manera de ayudar: los préstamos sueldo.

La presidenta brasileña Dilma Rousseff firmó un decreto este mes que facilita el uso de los préstamos sueldo de los bancos para refinanciar las tarjetas de crédito. En Estados Unidos, estas líneas de crédito han ganado una mala reputación por las comisiones altas y el marketing sospechoso, pero en Brasil permiten que los deudores reduzcan las tasas de interés en dos tercios.

Esto no significa que las tasas sean bajas –por lo menos, no para los estándares globales.

Si bien la deuda brasileña de los hogares como proporción de los ingresos es todavía la mitad de la estadounidense, las tasas de interés preocupan a los analistas bancarios y a los organismos protectores del consumidor. En Estados Unidos, las tarjetas de crédito cobran un promedio de 15 por ciento anual. En Brasil –donde el crédito formal es todavía un concepto relativamente nuevo para gran parte de la población- los consumidores pagan 85 por ciento por las tarjetas y 27 por ciento por los préstamos sueldo, dice el banco central.

“Es demasiado crédito para gente que no tiene una formación financiera y debe pagar tasas de interés tan altas”, dijo Diogenes Donizete, coordinador de servicios de deuda en la agencia de protección al consumidor del estado de Sao Paulo, conocida como Procon. Los préstamos sueldo son simplemente otro “ingrediente excelente para que la gente se endeude aún más”.

En un decreto presidencial firmado el 13 de julio, Rousseff ordenó a los prestamistas de préstamos sueldo que permitieran a los deudores acceder a líneas crediticias equivalentes a un 35 por ciento de sus ingresos mensuales, en comparación con un 30 por ciento anteriormente. Esto siguió a un decreto de septiembre que prolongaba el vencimiento máximo de los préstamos desde 60 meses hasta 72.

PESADA CARGA DE DEUDA

Aumentar lo que para muchos es una línea de crédito de última instancia pone de relieve lo pesada que se ha vuelto la carga de deuda para muchos brasileños. En tanto el desempleo avanza y suben las tasas de interés, la deuda de los hogares en alza amenaza exacerbar la regresión en una economía que ya se encamina hacia su peor recesión en un cuarto de siglo.

“Los salarios de los trabajadores están bajando y la inflación sube, en tanto son menos las personas empleadas”, dijo Rodrigo Melo, economista principal en Icatu Vanguarda Administracao de Recursos. “Los préstamos al consumidor pendientes continuarán creciendo simplemente porque suben las tasas de interés”.

El banco central de Brasil elevó este miércoles la tasa de crédito de referencia 50 puntos básicos hasta 14.25 por ciento.

Para los bancos brasileños, los créditos personales –o “consignados” en portugués- son vistos en general como una de las líneas de crédito menos riesgosa ya que se reembolsan mediante un depósito directo de los salarios de los deudores, dijo Gilberto Tonello, analista de Grupo Bursátil Mexicano.