Economía

BOJ mantiene política estable; ve progreso en la meta de inflación

La decisión del Banco Central de Japón de no mover su nivel de tasas, por la convicción de que los precios se mueven hacia su objetivo trazado, evidencia que no habrá un estímulo monetario adicional.
Reuters
30 abril 2014 7:44 Última actualización 30 abril 2014 7:49
 [Bloomberg] Gobierno japonés está negociando con el BOJ para hacer al banco central responsable por el logro de una inflación de un 2%. 

El Banco de Japón mantuvo su promesa de aumentar la base monetaria a un ritmo anual de 60 a 70 billones de yenes. (Bloomberg)

TOKIO, Japón.- El Banco de Japón mantuvo su política monetaria estable y presentó proyecciones que subrayan su convicción de que la inflación avanzará de manera constante hacia su objetivo de 2.0 por ciento, lo que sugiere que no se prevé un estímulo adicional a corto plazo.

En un reporte semestral, el Banco Central proyectó que la inflación subyacente al consumidor se acelerará este año y se mantendrá en torno a 2.0 por ciento durante al menos dos años a partir de mediados de 2015, lo que indica su confianza en el cumplimiento de su objetivo de precios.

También mantuvo su opinión de que la economía de Japón continuará su modesta recuperación a pesar de una caída temporal en la demanda causada por un aumento en el impuestos sobre las ventas.


"En momentos en que el BOJ avanza con su flexibilización monetaria cuantitativa y cualitativa y la inflación real supera el 1.0 por ciento, las expectativas de inflación a mediano y largo plazo se elevarán como una tendencia y convergerán gradualmente en torno a su objetivo de precio de un 2 por ciento", aseguró el Bbanco Central en el reporte seguido de cerca, que sirve como base para futuras decisiones de política monetaria.

Tal como se esperaba, el Banco de Japón (BOJ, por sus siglas en inglés) mantuvo su promesa de aumentar la base monetaria, su indicador clave de política, a un ritmo anual de 60 a 70 billones de yenes (587.000 a 685.000 millones de dólares).

Las proyecciones optimistas podrían reforzar un consenso cada vez mayor en el mercado de que el BOJ mantendrá su curso hasta julio o incluso por más tiempo, mientras aguarda más datos en busca de pistas sobre cómo la economía ha resistido la subida del impuesto sobre las ventas.

El BOJ reiteró en el reporte, sin embargo, que va a "ajustar la política según sea necesario" en función de futuros movimientos económicos y de precios, lo que indica que está dispuesto a flexibilizar la política si los riesgos amenazan con descarrilar la meta de inflación.

La producción industrial japonesa creció menos que lo previsto en marzo en 0.3 por ciento y los fabricantes esperan que la producción ceda en abril, según datos reportados, una señal de que la recuperación de la tercera mayor economía del mundo sigue siendo frágil.