Economía

BM aconseja reconstruir reservas fiscales para sortear contracción 

Las economías emergentes les convendría invertir en infraestructura y apoyar sistemas sociales vitales para reducir la pobreza, según un reporte del Banco Mundial.
Leticia Hernández
07 enero 2015 16:40 Última actualización 07 enero 2015 16:40
Peso (Bloomberg)

Peso (Bloomberg)

CIUDAD DE MÉXICO.- La reconstrucción de reservas fiscales para apoyar la actividad económica en caso de una contracción del crecimiento resulta una necesidad para los países en desarrollo inmersos en un escenario en donde las perspectivas de exportaciones son débiles, está el alza inminente de las tasas de interés globales y una sensación de fragilidad del mercado financiero, señala el Grupo del Banco Mundial en el reporte “Perspectivas Económicas Mundiales”.

En sus conclusiones del análisis, señala que en los países que han elevado su deuda y el déficit en comparación con los niveles previos a la crisis, cada dólar fiscal gastado apoyará actividades que contribuyan al consumo e impulsen el ingreso nacional en aproximadamente un tercio menos que en el periodo previo a la crisis financiera global. Sin embargo, la reconstrucción del presupuesto a mediano plazo será a un ritmo determinado por las condiciones específicas de cada país.

“A las economías emergentes les vendría bien invertir en infraestructura y apoyar sistemas sociales vitales para reducir la pobreza. Tales medidas pueden aumentar la productividad a futuro y reducir el déficit fiscal a largo plazo”, señala Kaushik Basu, vicepresidente superior y economista principal del Banco Mundial.

Si bien la debilidad en el precio del petróleo representa desafíos importantes para los principales países exportadores, los beneficios derivados de la baja en el precio del petróleo pueden ser muy significativos para los países en desarrollo importadores si esta viene respaldada por un mayor crecimiento global, señala el análisis.

Los flujos de las remesas tienen el potencial de regular el consumo, su valor se puede comparar al de la inversión extranjera directa y la ayuda extranjera. Desde el año 2000, las remesas hacia países en desarrollo alcanzan un promedio de 60 por ciento del volumen de los flujos totales de inversión directa. Para muchos países en desarrollo, estas transferencias son la única y más importante fuente de divisas.

Destaca la estabilidad de las remesas sobre otros tipos de flujos de capital, incluso durante episodios de tensión financiera, lo que demuestra que pueden actuar como reguladores del consumo en los países en desarrollo.