Economía

BIS alerta de retos considerables para los bancos centrales

12 febrero 2014 4:43 Última actualización 24 junio 2013 7:21

 [Bloomberg / Archivo] 


 
Eduardo Jardón
 
La corrección del sesgo extraordinariamente acomodaticio de la política monetaria plantea retos considerables para los bancos centrales, afirmó el Banco de Pagos Internacionales (BIS, por sus siglas en inglés).
 
El organismo con sede en Basilea, Suiza, indicó que las instituciones deben analizar entre los riesgos de un repliegue prematuro y los de seguir demorándolo.
 
Jaime Caruana, director general del BIS, señaló que nadie sabe a ciencia cierta cómo los bancos centrales pondrán fin a los impulsos monetarios, pero consideró que será fundamental que comuniquen de forma clara y con suficiente antelación sus intenciones de endurecimiento.
 
El funcionario, quien permanecerá en el llamado banco de bancos centrales hasta marzo de 2017, dijo que con la permanencia de los impulsos monetarios aumentan los retos que plantea su normalización, y se elevan los riesgos para la estabilidad financiera.
 
Para el BIS, cuando las tasas de interés y los rendimientos de los bonos comiencen a subir, los inversionistas en deuda pública incurrirán en grandes pérdidas.
 
Según sus cálculos, un aumento brusco, de tres puntos porcentuales, ocasionaría pérdidas a los tenedores de bonos de Estados Unidos de más de un billón de dólares, casi 8% del PIB de ese país.
 
Las pérdidas para tenedores de deuda emitida por Francia, Italia, Japón y Reino Unido oscilarían entre 15 y 35% del PIB.
 
Aunque descartó que ocurra un incremento de esta magnitud en la tasa, señaló que la experiencia señala que puede producirse un gran repunte en un tiempo relativamente corto.
 
“Dado que los bancos extranjeros y locales estarían entre lo que registren las pérdidas, la subida en las tasas de interés plantea riegos para la estabilidad del sistema financiero si no se ejecuta con sumo cuidado”, alertó el organismo en su Informe Anual.
 
La trayectoria ascendente en las tasas podría ser abrupta y volátil, que aunado a la complejidad del sistema financiero global, hacen imposible predecir el final de ese ajuste.
 
Tal proceso podría ocasionar episodios de elevada volatilidad en los mercados emergentes y la salida de los flujos de capital en estos países, como ocurrió recientemente.
 
En respuesta a la crisis, las autoridades monetarias mantienen en niveles mínimos históricos sus tasas de referencia, mientras que sus balances se elevaron de 10.4 billones de dólares a finales de 2007 a más de 20 billones al cierre de 2012.
 
Para el BIS, si los bancos centrales no hubieran respondido con tanta firmeza y determinación probablemente el sistema financiero mundial se habría colapsado y arrastradoa la economía global.
 
Sin embargo, pese a los estímulos el crecimiento económico sigue endeble, por lo que la política monetaria ya hizo su tarea, aunque permite seguir ganando tiempo para que los sectores público y privado lleven a cabo los ajustes necesarios.
 
Esos cambios no pueden hacerlos los bancos centrales e implican acabar con la dependencia de la deuda, mejorar la flexibilidad económica para estimular el crecimiento de la productividad y completar la reforma del sector financiero.
 
Información proporcionada por El Financiero Diario.