Economía

BID sugiere canjear subsidio por programas

La representante en México del Banco Interamericano de Desarrollo consideró que la cancelación del subsidio, de alrededor de 200 mil millones al año, es un paso hacia adelante para mejorar y fortalecer las finanzas públicas.
Zenyazen Flores
22 enero 2017 21:32 Última actualización 23 enero 2017 4:55
(El Financiero)

(El Financiero)

El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) calificó la cancelación del subsidio a las gasolinas como una medida “sana” porque se trataba de una política regresiva que beneficiaba a la población de mayores ingresos y sugirió al gobierno mexicano que los recursos que antes se destinaban a este apoyo se utilicen en programas rentables y focalizados.

“A mi me parece que esto permite mirar hacia adelante muy optimistamente y esperamos que hoy esos recursos que van a dejar de ser un subsidio, podrán utilizarse en otra cosas que tenga mayor rentabilidad”, expuso Verónica Zavala, representante en México del BID.

En entrevista con El Financiero, señaló que la cancelación del subsidio es un paso en la dirección de mejorar y fortalecer las finanzas públicas del país, pues lo que se apoyaba era una política regresiva financiada con recursos que no se destinaban a la población de menores ingresos.

“(Sin subsidio) se permite contribuir a consolidar aún más las finanzas públicas que son el elemento importante de cara a los retos que tiene México y pensarlo en beneficio de las poblaciones más vulnerables y encontrar maneras más directas de contribuir con los que menos tienen”, indicó.

Señaló que el subsidio a las gasolinas, de alrededor de 200 mil millones de pesos al año, “es un uso subóptimo de los recursos públicos”.

Para dimensionar el peso de este gasto en las finanzas públicas, explicó que si uno ve cuánto se destinó a subsidiar el consumo de las gasolinas entre 2006 y 2014, el monto total equivale a 6.7 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB).

“Estos son muchos recursos que no están yendo a generar infraestructura para el futuro ni a ayudar a los más pobres sino a las clases medias y altas”, añadió la representante del BID.

Zavala Lombardi apuntó que 65 por ciento del consumo de gasolina se registra en camionetas y autos de lujo y deportivos, “entonces, muchas veces los subsidios no sabemos a dónde están yendo”.

Consideró que los programas que el gobierno decida crear deben ser focalizados, “esto —focalizados— es muy importante y que luego se vayan expandiendo en función de las posibilidades fiscales”.

Descartó que uno de los efectos del alza en las gasolinas sea el aumento de la pobreza.

“Lo que más afectaría a la pobreza en México es que no se tenga la fortaleza en las finanzas públicas que se necesita y que tenga distorsiones, este es un impuesto que en particular beneficiaba más a la gente de altos ingresos, entonces desde el punto de vista de más pobreza no va la cosa”, señaló.

Zavala Lombardi comentó que el BID no está trabajando de manera específica con el gobierno en el redireccionamiento de los recursos que iban al subsidio a la gasolina, pero dijo que sí hay diálogo con las autoridades federales en temas como energías renovables, pobreza con programa Prospera, entre otros.

De acuerdo con estimaciones de la Secretaría de Hacienda, el 72 por ciento del gasto en gasolinas se concentra en los tres deciles más altos, es decir en el 30 por ciento de los hogares de mayores ingresos.
ZAVALA. Descartó que eliminar el subsidio a gasolinas aumente la pobreza.