Economía

Banxico vuelve a alertar sobre flujos de capital

12 febrero 2014 4:15 Última actualización 24 mayo 2013 8:5

[Archivo/El Financiero] Los influjos de capital hacia economías emergentes pueden originar inestabilidad financiera. 


 
Marcela Ojeda Castilla
 
Aunque en principio son positivos, los influjos de capital hacia economías emergentes, sobre todo de corto plazo, pueden terminar abruptamente, y originar inestabilidad financiera y ajustes en la actividad económica, advirtió Manuel Sánchez, subgobernador del Banco de México (Banxico).
 
Durante la Novena Reunión de Responsables de Política Monetaria, subrayó que una y otra vez, la experiencia internacional confirma que, invariablemente, los auges en los influjos de capital han terminado en interrupciones e incluso reversiones súbitas.
 
"Esto puede ocurrir aun si no se gestaran desbalances financieros internos, por razones que nada tengan que ver con el país receptor, como podría ser el caso de la anticipación de condiciones monetarias más estrechas en países desarrollados y un incremento en la aversión al riesgo global", apuntó.
 
En el foro organizado por el Centro de Estudios Monetarios Latinoamericanos (Cemla) en el Banco Central de Argentina, agregó que independientemente de sus posibles causas, las reversiones de los flujos de capital tienden a deprimir los precios de los activos y propiciar recortes de gasto agregado con efectos adversos sobre la actividad económica.
 
Dijo que en muchas economías el impacto se magnifica por la simultaneidad de estos eventos y el carácter frecuentemente apalancado de las instituciones que financian las entradas de capital, e internamente, deudores y ahorradores con exposición al riesgo de tasas de interés pueden tener daños considerables.
 
Ante ello, enfatizó que las autoridades deben permanecer vigilantes sobre las consecuencias de las entradas de capital y actuar oportunamente para evitar el brote de desbalances que puedan magnificar el impacto de una posible interrupción de los flujos de capital.
 
Indicó que la estrategia que parece preferible es la mitigación de los posibles efectos adversos, en especial mediante la fortaleza monetaria y fiscal y las medidas prudenciales adecuadas sobre el sistema financiero.
 
Información proporcionada por El Financiero Diario.