Economía

Banxico, está en un dilema con cambios
en EU:  expertos

Al interior de Banxico, hay quien se inclina por subir las tasas de interés antes de la Fed porque la estabilidad del país está en juego y quienes van por aumentarlas después señalan que el banco central mexicano corre el riesgo de equivocarse si resulta que la Reserva Federal no hace nada.
Marcela Ojeda
12 abril 2015 22:56 Última actualización 13 abril 2015 5:5
[Bloomberg] Banxico redujo el costo del crédito a 4% en marzo, después de casi cuatro años de haberlo mantenido en 4.50%. 

Estabilizar el tipo de cambio o impulsar el crecimiento, es el dilema que enfrentan al interior del Banco de México. (Bloomberg)

CIUDAD DE MÉXICO.- El Banco de México (Banxico) enfrenta el dilema de anticiparse a la subida de tasas inherente a la normalización de la política monetaria de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed); es decir, de actuar para estabilizar el tipo de cambio o impulsar el crecimiento, indicaron especialistas.

“Si Banxico pone el énfasis en temas como el tipo de cambio y los flujos de capitales, debería subir la tasa igual que la Fed. Si enfatiza el equilibrio interno, el lento crecimiento y la brecha del producto, no debería subirla aunque la Fed lo hiciera, y dejaría que fuera nuestra moneda quien ajustara el mercado”, indicó Raúl Feliz, profesor-investigador del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE).

Añadió que los miembros de la Junta de Gobierno de Banxico que opinan que hay que anticiparse a la Fed, se basan en que la estabilidad de país está en juego ante la normalización de la política monetaria en EU.


“(El objetivo es), en un entorno que se prevé difícil hacia adelante, mandar un mensaje al mercado de que el Banco de México va a defender a como dé lugar la convergencia de la inflación hacia su meta”, enfatizó.

Asimismo, Feliz Ortiz indicó que los integrantes de la Junta de Gobierno del Instituto Central que creen que la tasa interbancaria en México debe subir después de que la Fed anuncie su decisión, consideran que Banxico no se puede adelantar porque se puede equivocar, si resulta que la Fed no hace nada.

Apuntó que si se comienza a aclarar que la Fed va a subir sus tasas en septiembre, y a raíz de eso nuestra moneda se deprecia y el tipo de cambio estuviera arriba de 15.50 pesos por dólar, lo más seguro es que hubiera un consenso de subir la tasa, pero si el peso siguiera operando como en los rangos recientes, por debajo de 15.50, no habría tanta prisa.

DOBLE PAPEL
Por separado, Ernesto O’Farril, director de Análisis y Estrategia de Actinver manifestó que se han escuchado dos voces un poco distintas en la persona de Agustín Carstens: como gobernador del Banco de México, y como miembro minoritario de la Comisión de Cambios que encabeza la Secretaría de Hacienda.

“Cuando ha hablado del lado del banco central, sí ha admitido que cuando la Fed suba su tasa, Banxico va a tener que subir la suya, pero como miembro de la Comisión de Cambios ha dicho que la misma tasa de interés puede ser un instrumento que tendría que usarse incluso antes que la Fed, en un caso extremo de mucha presión sobre el peso, y la señal es un poco diferente”, indicó.

O’Farril subrayó que para Banxico si todos están devaluando sus monedas para venderle a Estados Unidos, México no se puede quedar atrás, pero si devalúa demasiado sí puede generar inflación, cuando precisamente el mandato del Banco Central es controlarla.