Economía

Banco de México, en una encrucijada

12 febrero 2014 4:51 Última actualización 04 marzo 2013 10:0

 [Cuartoscuro] Alza en inflación, complica manejo de política monetaria.


 
Esteban Rojas H.
 
La reunión de política monetaria del Banco de México del próximo viernes es una de las más esperadas en los últimos años, debido a que no resultará fácil llegar a una decisión en cuanto al rumbo a seguir en la determinación de la tasa objetivo, la cual se mantiene en 4.50% desde julio de 2009.
 
El instituto central tendrá que ponderar las señales de mayor debilidad prevalecientes en la economía mexicana y el entorno internacional, con el repunte de la inflación a partir del pasado febrero.
 
Por mandato, Banxico debe privilegiar la estabilidad de precios, lo que puede complicar su decisión debido a que se espera una aceleración en el ritmo de crecimiento de los precios al consumidor.
 
El próximo jueves, previo a la reunión del Banco de México, se dará a conocer la inflación correspondiente a febrero, esperando que se pueda observar un aumento a tasa anual.
 
En caso de que el instituto central decida bajar la tasa de interés interbancaria a un día el viernes, en medio de un aumento en la inflación, podría quedar comprometida su credibilidad, sobretodo en caso de que, posteriormente, el ritmo de crecimiento de los precios no de signos de ceder.
 
Por si fuera poco, la situación se complica, como resultado de que el nuevo brote de influenza aviar, desatado en el estado de Guanajuato, puede prolongar las presiones inflacionarias.
 
Lo anterior, modifica el balance de riesgos, el cual estaba cargado claramente a la posibilidad de una menor actividad económica.
 
Sin embargo, el escenario externo se complica ante la falta de acuerdo en los Estados Unidos para impedir los recortes al gasto, los cuales ya están en marcha y de no modificarse, llevarían a la principal economía del mundo a un menor crecimiento económico en el presente año.
 
Una menor actividad global, tendría efectos negativos sobre la economía de México, lo que obligaría a tener que reforzar las medidas para fortalecer el mercado interno. Entre estas, debería estar el anuncio de una reducción en la tasa objetivo del Banco de México.
 
De esta manera, los dados se cargan hacia una flexibilización de la política monetaria, quedando por resolver solamente si Banxico decide hacerlo el próximo viernes o lo posterga para el segundo trimestre, una vez que se pueda definir más claramente la dirección de la inflación. Lo más probable, de resultar muy alta la inflación de febrero, pudiera ser hasta última alternativa.
 
En otro frente, para la subasta primaria de valores gubernamentales número 10 del año, es posible que el rendimiento de los Cetes muestre variaciones poco significativas.
 
La tasa de denominado bono M a 20 años, con vencimiento en mayo del 2031, probablemente experimente una baja cercana a 0.05 puntos.
 
En tanto que el Udibono a 30 años, podría tener un incrementó en su tasa de alrededor de 0.07 puntos.