Economía

Banca europea debe contar con "cortafuegos" para evitar crisis: Regling

10 febrero 2014 4:9 Última actualización 24 septiembre 2013 11:0

[Indica que la política de austeridad y reforma estructural exigida por Bruselas está empezando a dar resultados/Bloomberg]  


Notimex

Bruselas .- El director del Mecanismo Europeo de Estabilidad (Mede), Klaus Regling, alertó hoy sobre la necesidad de crear un "cortafuegos" para proteger a los bancos de la Unión Europea (UE) en el caso de nuevas crisis financieras.
 
"Sería útil disponer de un cortafuegos para tranquilizar a los mercados en caso de que ocurra algo realmente grande", abogó Regling durante un debate con la comisión de Asuntos Monetarios del Parlamento Europeo (PE).
 
"A veces está bien tener determinados instrumentos, no con la intención de emplearlos, sino de que estén allí para tranquilizar a los mercados", insistió.
 
A su juicio, dicho mecanismo debería existir antes de la aplicación de nuevas pruebas de resistencia a la banca, que podrían revelar debilidades en algunas entidades.
 
No obstante, el funcionario descartó que el Mede, el fondo de rescate de la UE, pueda ejercer esa función sin que se cambie su mandato original.

Afirmó que la política de austeridad y reforma estructural exigida por Bruselas está empezando a dar resultados en los países más afectados por la crisis.
 
"Los costos laborales unitarios en Irlanda, Portugal, Grecia y España han caído mucho y, como consecuencia, estos países han mejorado su competitividad y los déficits por cuenta corriente están desapareciendo. Los mercados están premiando estos esfuerzos", observó.
 
Regling destacó la disminución del déficit presupuestario en los países rescatados por el Mede, el nuevo superávit primario en Grecia y la reducción de los tipos de interés en los mercados de bonos para Irlanda, Portugal y España.
 
Además, el empleo se ha estabilizado en esos países, "aunque a niveles inaceptablemente altos", mientras que los desequilibrios macroeconómicos están en un nivel menos crítico.
 
"Estoy convencido de que, sin nuestra asistencia, algunos de los países acreedores se habrían visto obligados a dejar la unión monetaria", afirmó.