Economía

Banca de nicho en México enfrenta mayores retos

Debido a que en los últimos años ha habido bancos de menor tamaño cuyos modelos de negocios no entregaron los resultados programados, los bancos de nicho enfrentan los retos como generar los ingresos necesarios que validen su rentabilidad.
Jeanette Leyva
21 agosto 2014 23:45 Última actualización 22 agosto 2014 5:0
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Banco

Debido a la historia de otras instituciones bancarias, los bancos de nicho tienen el reto de probar su rentabilidad y modelo de negocios. (Bloomberg)

CIUDAD DE MÉXICO.- Los bancos de menor tamaño en México, que operan en nichos especializados, tienen mayores retos. Entre ellos, aumentar su fondeo, fortalecer sus áreas de control de riesgos y probar que su modelo de negocios es viable.

En entrevista con EL FINANCIERO, David Olivares, vicepresidente de instituciones financieras de la agencia calificadora Moody’s, explicó en los últimos años hay bancos de menor tamaño que no han cumplido con las expectativas, y sus modelos de negocios no entregaron los resultados esperados, por lo que fueron fusionados o vendidos.

“Hay que recordar el Banco DeUno que era de IXE, fue una operación donde fue fusionado con su banco hermano; también Banco Fácil, y hay otros que han vendido la licencia. Si bien no hay un caso en específico que pudiera repetirse como el de Bicentenario, estos bancos de menor tamaño deben tener en cuenta que pueden tener problemas en la generación de ingresos si no son rentables y deben ver lo que ya pasó”, dijo el especialista.


RETOS PARA LA AUTORIDAD

Olivares consideró que hay retos no sólo para este tipo de instituciones, sino también para la autoridad, que debe replantear y analizar su política de licencias bancarias.

“Compartimos la necesidad de aumentar el nivel de intermediación financiera en México, porque sigue siendo bajo y la entrada de nuevos competidores al sistema financiero es positivo, pero hay que tener mucho cuidado qué tipo de instituciones financieras entran, porque cuando son con poca experiencia en la parte de otorgamiento de crédito, captación o sucursales eso puede generar problemas y ya se ha visto que hay modelos que no dan”.

En su opinión, la revisión de los planes de negocios es importante para ver la viabilidad de estos bancos. Explicó que en el primer semestre del año la banca de consumo, y en general toda la banca, registró una desaceleración en este segmento de negocio, en el otorgamiento de crédito y al mismo tiempo un deterioro en la calidad de la cartera crediticia.

“El mal desempeño de los bancos de consumo no es exclusivo sino un fenómeno generalizado por la economía y bajo ese escenario los segmentos más vulnerables son ellos y las pequeñas y medianas empresas, por lo que es un semestre difícil en donde el deterioro de las carteras ha sido evidente”.

Los bancos pequeños, además al estar enfocados en un solo segmento y estar menos diversificados, han resentido pérdidas trimestrales. Consideró que la quiebra del banco Bicentenario es un caso aislado y más problemas en bancos de menor tamaño no representarán un riesgo sistémico.

En un reporte reciente Moody’s indicó que debido a que el impacto de la banca de nicho en el país ha sido limitado y no ha traído nuevos clientes al sistema financiero, se debe analizar la estrategia del gobierno para utilizar a estos bancos con el objetivo de aumentar el bajo nivel de intermediación.