Economía

Baja a 0.4% inflación en zona euro durante julio

Se prevé que el BCE vigile el impacto de las medidas de estímulo que aprobó en junio y las pequeñas mejoras en otros aspectos de la economía.
AP
31 julio 2014 10:39 Última actualización 31 julio 2014 10:56
 [Ministro de Finanzas alemán es consultado sobre si Berlín buscaría soluciones más audaces a la crisis de deuda de la zona euro. / Reuters] 

[Ministro de Finanzas alemán es consultado sobre si Berlín buscaría soluciones más audaces a la crisis de deuda de la zona euro. / Reuters]

BRUSELAS (AP) — La tasa de inflación en los 18 países de la eurozona volvió a bajar en julio, de acuerdo con datos oficiales conocidos el jueves, en una nueva señal que se suma a las presiones sobre el Banco Central Europeo para que apruebe medidas de estímulo.

Eurostat, la agencia estadística de la Unión Europea, dijo en un informe preliminar que la inflación bajó a 0.4 por ciento comparado con 0.5 por ciento el mes anterior, cuando los analistas habían previsto que se mantendría en el mismo nivel. La inflación ha caído a su nivel más bajo desde octubre de 2009, cuando la economía mundial sufría una crisis financiera que provocaba fuertes recesiones.

Con todo, se prevé que el BCE no flexibilizará su política monetaria en su reunión de la semana próxima. Lo más probable es que vigile el impacto de las medidas de estímulo que aprobó en junio y las pequeñas mejoras en otros aspectos de la economía, como la baja en la tasa de desempleo anunciada también el jueves.


La baja inflación es preocupante porque puede conducir a la deflación, en la cual la caída de los precios ahogan el crecimiento. Salir de la deflación es un proceso de años, incluso de décadas, como en el caso de Japón.

"El BCE tiene la ardua tarea de abordar el riesgo de la deflación", dijo el analista Jonathan Loynes de Capital Economics.

El banco ya ha reducido las tasas de interés y prometido alcanzar la meta del 2 por ciento de inflación en dos años. Pero hasta el momento ha evitado la medida audaz de las grandes compras de instrumentos financieros, una política a la que han recurrido otros bancos centrales como la Reserva Federal estadounidense con algún grado de éxito.

La caída de la tasa de inflación es atribuible en parte a la baja de los precios de combustibles, que son volátiles. Lo cierto es que la tasa de inflación subyacente, que excluye rubros volátiles como alimentos y combustibles, se mantuvo sin variantes en el 0.8 por ciento.

Con todo, las cifras del jueves constituyen "un revés para el BCE", sobre todo en vista de la debilidad de las perspectivas económicas, indicio de que la inflación difícilmente aumentará en el futuro próximo, dijo el analista Howard Archer de IHS Global Insight.