Economía

Argentina lanza nueva propuesta a acreedores

La oferta, que contempla el pago en efectivo con fondos provenientes de la emisión de nuevos títulos públicos de Argentina a ser colocados en los mercados de capitales, ya fue aceptada por dos de los seis principales grupos de acreedores.
Reuters
05 febrero 2016 19:30 Última actualización 05 febrero 2016 19:30
Luis Caputo, secretario de Finanzas de Argentina, estuvo en Nueva York para negociar con los acreedores del país. (Reuters)

Luis Caputo, secretario de Finanzas de Argentina, estuvo en Nueva York para negociar con los acreedores del país. (Reuters)

BUENOS AIRES.- Argentina ofreció el viernes pagar a tenedores de bonos en incumplimiento que la demandaron en Estados Unidos cerca de tres cuartas partes de los 9 mil millones de dólares que reclaman respaldados por la justicia, una propuesta que ya fue aceptada por dos de los seis principales grupos de acreedores.

El Gobierno del país sudamericano busca financiar la compensación a esos acreedores -conocidos como "holdouts"- con la emisión de nuevos títulos de deuda, según el texto de la propuesta presentada para superar el largo conflicto que mantiene al país alejado de los mercados internacionales de capitales.

Los fondos Montreux Partners y Dart Management aceptaron la oferta, que "contempla el pago en efectivo con fondos provenientes de la emisión de nuevos títulos públicos de Argentina a ser colocados en los mercados de capitales", indicó el Ministerio de Hacienda argentino.


En el caso de que la oferta sea aceptada por todos los acreedores, Argentina deberá pagar 6 mil 500 millones de dólares. La propuesta también necesita el aval del Congreso argentino.

El mediador judicial en el caso, Daniel Pollack, dijo el viernes en un comunicado que una de las condiciones impuestas por Argentina es la suspensión de una orden judicial que le impide realizar pagos a sus bonistas reestructurados, una medida que empujó al país a un default parcial en 2014.

Cuatro de los seis "holdouts" principales, liderados por los fondos de inversión Elliott Management y Aurelius Capital Management aún no han aceptado la propuesta de Argentina. Estos dos últimos dijeron que no tenían comentarios sobre la oferta.

"Tengo gran esperanza en que, con negociaciones continuas, esos fondos también podrán resolver sus diferencias y alcanzar un acuerdo de principios con Argentina", dijo Pollack en el comunicado emitido desde Nueva York, donde se han llevado a cabo las negociaciones con los acreedores.

DOS PROPUESTAS
El Gobierno de Argentina presentó dos propuestas para los tenedores de deuda impaga.

La primera, que aplica a los "holdouts" que nunca se sumaron a las demandas judiciales en Estados Unidos, ofrece a los fondos el pago completo del valor de sus bonos más un 50 por ciento extra. Eso replica un acuerdo logrado con tenedores de deuda italianos a principio de esta semana.

La segunda oferta aplica a todos los acreedores que han demandado a Argentina en cortes estadounidenses. Les propone una reducción del 30 por ciento al reclamo total de los acreedores. En el caso de que los inversores acepten el acuerdo en las próximas dos semanas, la quita sería menor.

De acuerdo con el analista Alejo Costa de la consultora Puente, tanto Elliott como Aurelius podrían negociar en torno a la quita del 30 por ciento propuesta por el Gobierno.

"Argentina está empezando desde la posición de hacer una buena oferta. La mayoría esperaba esta clase de propuesta", sostuvo Costa. "Ahora la pelota está de su lado (de los "holdouts") y creo que van a contraatacar con un recorte menor y eventualmente van a llegar a una solución".

El Gobierno de centroderecha que asumió en diciembre en Argentina ha dicho que es prioritario resolver la larga batalla judicial con los acreedores que rechazaron reestructuraciones propuestas por el país en dos ocasiones y obtuvieron un fallo favorable en Nueva York para cobrar la deuda sin quitas.

Representantes de Argentina han mantenido reuniones con Pollack a lo largo de la semana, en un intento por poner fin a un pleito que mantiene al país aislado del crédito internacional desde el 2002, cuando en medio de una crisis aguda se declaró en default por unos 100 mil millones de dólares.