Economía

Argentina cae en default tras fallida negociación

Argentina entró técnicamente en default luego de que no alcanzara un acuerdo con acreedores en las negociaciones de último minuto que sostuvieron en Nueva York; no obstante, el ministro de Economía argentino rechazó que el país cayera en el impago.
AP
30 julio 2014 23:40 Última actualización 30 julio 2014 23:40
Personas se han manifestado en contra de los fondos buitre. (Reuters)

Protestas en Argentina contra los "fondos buitre". (Reuters)

NUEVA YORK.- Argentina no llegó a un acuerdo el miércoles con sus acreedores -conocidos como "fondos buitre"- de bonos de deuda que emitió hace más de una década, y que reestructuró en dos ocasiones, y técnicamente cayó en default.

"Esta mañana y esta tarde representantes de la República de Argentina encabezados por el ministro de Economía Axel Kicillof y representantes del mayor grupo de acreedores adelantaron más negociaciones en mi oficina y en mi presencia", dijo el miércoles el abogado Daniel Pollack, designado por el juez federal de distrito Thomas Griesa para mediar en las negociaciones entre el gobierno argentino y bonistas litigantes que exigen millones de dólares al país latinoamericano.

"Desafortunadamente, no se logró un acuerdo y la República de Argentina caerá de forma inminente en default".


Para no entrar en suspensión de pagos, Argentina debe cancelar obligaciones por cerca de 540 millones de dólares a los tenedores de deuda que aceptaron las reestructuraciones en el 2005 y el 2010. Pero el juez Griesa congeló los fondos hace más de un mes para obligar a Argentina a saldar los mil 500 millones de dólares con los fondos de cobertura que no aceptaron la reestructuración.

"Para hacer el pago de intereses, a la República de Argentina también se le requirió simultáneamente efectuar un pago gravable a los bonistas que no quisieron aceptar los canjes de 2005 y 2010", explicó Pollack. "La República de Argentina no cumplió con las condiciones y como resultado caerá en default".

Según analistas y expertos, el default podría afectar el crédito internacional al sector privado y las provincias, que deben financiar déficits y obras. Eso implicaría menos empleo y también acentuaría la brecha entre el peso y el dólar. Podría producirse una devaluación y acentuarse la inflación.

Técnicamente, la suspensión de pagos comienza este jueves, pero Kicillof insistió durante una rueda de prensa que el default no ocurrirá porque Argentina ya ha pagado a los tenedores de bonos reestructurados. El problema es que Griesa ha congelado el dinero, señaló.

"Esta situación no está en los contratos que especifican cuando se está en default", dijo el ministro. "Argentina pagó, tiene plata y a va seguir pagando".

Kicillof destacó que Argentina está dispuesta a seguir dialogando y que buscará una solución equitativa para absolutamente todos los acreedores.

Pollack, sin embargo, describió el default como algo más que una situación "técnica".

El mediador dijo que es una condición "real y dolorosa que afectará a personas de carne y hueso: argentinos de a pie, los acreedores que aceptaron la reestructuración y los acreedores que no entraron al canje".

Kicillof no descartó una posible solución "entre privados", al decir que la posición del juez Griesa "puede causar perjuicios a privados que no pueden cobrar". Medios argentinos reportaron el miércoles posibles negociaciones entre fondos de cobertura y bancos, pero esto no se ha podido confirmar.

El economista Ramiro Castiñeira, de la firma Econométrica, consideró que la suspensión de pagos "es un evento raro".

"Argentina no está quebrada pero está en desacato. Es un default técnico y se verá el alcance", dijo Castiñeira desde Bueos Aires. "El fallo de Griesa es injusto, pero Argentina debería haber pagado".