Economía

Adopción de reformas a nivel global se hace lenta, advierte OCDE

Durante 2015, la adopción de las reformas estructurales en varias economías se volvió más lenta en áreas como la regulación del mercado laboral, alertó la OCDE, la cual señaló que una mayor ambición en éstas ayudaría a mejorar las condiciones para la inversión e innovación.
Leticia Hernández
25 febrero 2016 20:20 Última actualización 25 febrero 2016 20:30
PIIT

Una mayor velocidad en las reformas estructurales ayudaría a avanzar en inversión e innovación, señaló la OCDE. 

El ritmo de adopción de reformas estructurales continuó haciéndose lento durante el 2015 tanto en economías avanzadas como en emergentes, alertó la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE) en su reporte "Apuesta por el Crecimiento".

En este informe, precisó que las reformas que se lograron fueron en materia educativa y de inclusión de las mujeres en el mercado laboral, pero no se avanzó en el terreno de reformas sobre innovación y regulación del mercado laboral, aspectos críticos ante los retos actuales de productividad y equidad que enfrenta la economía global.

El secretario general de la OCDE, José Ángel Gurría comentó que “la preocupante desaceleración en la economía mundial llama a una respuesta urgente y amplia de la política monetaria, fiscal y estructural a partir de todos los niveles de gobierno. Teniendo en cuenta la amplitud y evolución de la naturaleza de los desafíos de crecimiento e inclusión que enfrentan economías avanzadas y emergentes, la ralentización en el ritmo de las reformas estructurales es una preocupación seria".

Asimismo, enfatizó que una mayor ambición en las reformas estructurales puede ayudar a lograr mejores condiciones para la inversión y la innovación, lo que lleva a una mayor productividad, mejor calidad del trabajo y un enfoque más amplio a la búsqueda de un crecimiento que beneficie a todos los sectores de la sociedad.

Gurría recomendó a los gobiernos aprovechar el entorno que prevalece de tasas de interés bajas y que mejora su espacio fiscal proporcionando la oportunidad de realizar inversiones en infraestructura que impulsará la demanda, aviva el crecimiento y mejora las finanzas públicas.

“La elección de los proyectos adecuados, combinado con reformas estructurales generará mayores multiplicadores sobre la actividad económica. Esto puede relanzar el crecimiento mientras disminuye la relación de la deuda-PIB, abriendo un espacio adicional para políticas destinadas a crear una sociedad más inclusiva”, señaló en el comunicado.

La edición 2016 del reporte “Apuesta por el Crecimiento”, presentada en el primer día de las reuniones de los ministros de Finanzas del grupo del G-20 en Shanghai, China, identifica y reconoce el progreso que los países han hecho en reformas clave para impulsar el crecimiento de largo plazo, mejorar la competitividad y productividad y crear empleos.

Su análisis es fundamental para apoyar los esfuerzos de los países del G-20 para cumplir con la promesa hecha por los líderes ene 2014, en Brisbane, Australia, para impulsar el PIB conjunto en 2 por ciento para el 2018.

El ritmo de las reformas, que se desaceleró por primera vez entre 2013 y 2014, continuó así en 2015, tanto en economías avanzadas como emergentes. Entre los países en donde se ha tomado un número relativamente alto de medidas relacionadas con las recomendaciones de “Apuesta por el Crecimiento” está Japón en las economías avanzadas, y China, India y México entre las emergentes.