Economía

Acuerdo con tenedores de bonos, benéfico para economía argentina: Wells Fargo

El acuerdo alcanzado entre Argentina y varios de sus tenedores de bonos permitirá el acceso del país a los mercados internacionales y relajaría cerca del 85 por ciento de todas las demandas por el impago de su deuda externa, señaló Wells Fargo Securities.
Leticia Hernández Morón
29 febrero 2016 15:45 Última actualización 29 febrero 2016 15:46
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El acuerdo alcanzado entre Argentina y sus tenedores  podría pagar a éstos cerca de 4 mil 700 millones de dólares en reclamaciones. (Bloomberg)

El tentativo acuerdo alcanzado entre Argentina y los tenedores de bonos más reacios a las negociaciones, podría poner fin a 15 años en los que el país no ha tenido acceso a los mercados de capitales internacionales y detener la medida de impresión de moneda local para financiarse a costa de la inflación, según Wells Fargo Securities.

El acuerdo alcanzado durante el fin de semana en Nueva York, podría pagar a esos tenedores de bonos cerca de 4 mil 700 millones de dólares en reclamaciones o aproximadamente el 75 por ciento de lo que el tribunal había ordenado al gobierno de Argentina a pagar a estos tenedores.

El acuerdo podría poner a descansar a cerca del 85 por ciento de todas las demandas contra el país por el impago de su deuda externa entre 2001 y 2002, que se estima en cerca de 9 a 19 mil millones de dólares, señala el comentario que emitió este lunes Eugenio J. Alemán, Economista Senior para Latinoamérica de Wells Fargo Securities.

El que se concrete el acuerdo dependerá de que el gobierno de Macri logre cambiar dos leyes legisladas por la administración de Kirchner, la “Ley Cerrojo” y la “Ley de Pago Soberano” y si se concluye, “Este acuerdo serán grandes noticias para la actividad económica en el país durante los próximos años”, señala el economista.

El acceso a los mercados internacionales de capital significa que la administración de Macri reducirá o eliminará la necesidad de financiar su déficit fiscal a través de imprimir moneda local, lo cual ha continuado causando inflación y expectativas inflacionarias.

Por otro lado, los actores económicos ya no tendrán que temer sobre sus ahorro que sean confiscados por la necesidad de la administración de financiarse. Para los pobres, el fin de la política de financiamiento del déficit del gobierno con la impresión de pesos argentinos, se traducirá en que la inflación disminuya y no tengan que cargar con el “impuesto de inflación2 que proviene de una inflación más alta en los últimos años.

En el lado negativo, la administración tendrá que tener cuidado para limitar la necesidad de pedir prestado en el mercado internacional, manteniendo un bajo déficit fiscal y el financiamiento de los gastos del gobierno con recursos “reales” por lo que puede limitar la necesidad de pedir prestado en los últimos años, según expone el especialista.