Economía

Actitud con el cliente,
reto de banca patrimonial

En Latinoamérica ha cobrado auge un segmento de la sociedad que demanda mejores servicios de banca patrimonial, por lo que su reto más importante es responder a los clientes que demandan un mayor y mejor modelo de asesoría para sus negocios.
Leticia Hernández
12 marzo 2015 0:14 Última actualización 12 marzo 2015 5:5
Santander

El reto de la banca patrimonial es ofrecer una mejor asesoría al cliente que demanda una asesoría especializada para sus negocios. (Bloomberg)

CIUDAD DE MÉXICO.- La banca patrimonial enfrenta retos como mayores regulaciones, tendencia de menores márgenes de ganancias, cambios tecnológicos y el aumento de la competencia con nuevos jugadores no financieros. Sin embargo, su principal desafío es responder a los cambios de actitud de los clientes con la demanda de modelos de asesoría de vanguardia.

“Cada vez crece en América Latina una clase con mayor patrimonio que está demandando servicios de banca patrimonial, vemos en México el surgimiento de family offices con el profundo conocimiento y experiencia global en el desarrollo de software bancario, les puede ayudar a enfocarse a su estrategia de negocio y dejar que la tecnología les facilite la operación y el acercamiento con el cliente en los diferentes canales”, dijo Enrique O’Reilly, director regional de Temenos América Latina.

En entrevista, explicó que también la banca transaccional enfrenta retos como confianza, multicanalidad, capacidad para proveer el financiamiento que el cliente demanda; responder a tendencias regulatorias globales dirigidas a conocer a profundidad al cliente, tener información disponible sobre sus movimientos y cuentas para frenar la evasión fiscal y el lavado de dinero.

La empresa de software bancario con más de mil 600 bancos como clientes a nivel mundial identificó entre los desafíos de la banca a la cada vez más intensa competencia de jugadores no financieros, pero sí tecnológicos, tales como Apple, con aplicaciones para pago de transacciones y Lenddo en el otorgamiento de créditos basados en recomendaciones en redes sociales.