Sergio Ramos: alma y combate en la cancha
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Sergio Ramos: alma y combate en la cancha

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Sergio Ramos: alma y combate en la cancha

Su pasado como delantero permitió a Sergio Ramos ser uno de los jugadores más combativos en el Real Madrid.

Alain Arenas
04/05/2018
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Pablo Blanco –director de la cantera del Sevilla– no está sorprendido por los 54 goles que ha anotado Sergio Ramos en la Liga española desde su debut en 2003. Sostiene que su capacidad goleadora es una cualidad que siempre tuvo desde que se encontraba en las fuerzas inferiores del cuadro andaluz, donde se formó como futbolista profesional.

“Lo conocí cuando tenía 12 años, vino hacerse una prueba para quedarse con el equipo Sub-13. Era desparpajado, inteligente y muy hiperactivo”, recuerda Blanco. “Nos dijo que jugaba como delantero. Tenía mucho gol, buen remate de cabeza y era muy alto para su edad. El resto de los visores y yo no tuvimos dudas en aceptarlo en el equipo, pero sospechábamos que esa no era su posición natural”.

El directivo tenía razón. Ramos era un jugador todoterreno en el Camas, equipo en el que se formó en las categorías infantiles. Podía desempeñarse como delantero, mediocampista y defensa, pero en todas las posiciones destacaba. Blanco se dio cuenta del engaño cuando habló con un amigo en común de la familia. “Me dijo que le veía potencia de defensor. Por eso ahora no me sorprende lo bien que se desempeña en jugadas a balón parado”, dice.

Ramos nació en Camas el 30 de marzo de 1986. Es el tercer hijo del matrimonio de José María Ramos, agente inmobiliario, y Paqui García, ama de casa. Blanco cuenta que proviene de una familia de clase media-alta, muy unida. Sus padres lo inscribieron en el club Camas a los 7 años y cinco temporadas después se fue al Sevilla. Ahí jugó el resto de las divisiones juveniles, hasta que debutó en el primer equipo en la campaña 2003-04, con 18 años, bajo las órdenes de Joaquín Caparrós. Para entonces ya se ubicaba en la defensa, como lateral derecho.

Fue transferido al Real Madrid cuando apenas tenía 19 años. El cuadro blanco pagó 27 millones de euros por él, la venta más cara en aquella época para el Sevilla y actualmente la sexta más costosa en la historia del cuadro andaluz. Tampoco el Madrid nunca había pagado tanto por un futbolista juvenil.

Ramos debutó con la oncena merengue en la temporada 2005-06 como lateral derecho. En esa posición jugó su primera campaña, en la que destacó –según cuenta Blanco– por su buen recorrido en la banda, rapidez y fortaleza física. Pero a partir del siguiente curso se estableció como defensa central derecho, posición en la que actualmente se desempeña y en la que registra 453 partidos en la Liga española.

Ramos registra cuatro anotaciones en su carrera frente al Barcelona –al que el Real Madrid enfrentará el próximo domingo en el clásico español–, el último de ellos en la temporada pasada, con el que le permitió a su equipo rescatar el empate a un tanto en el Camp Nou. La anotación cayó en el minuto 90 y eventualmente fue el tanto decisivo que le aseguró levantar el título cuadro blanco.

“Ramos es más que los goles de último minuto. En el campo es el alma, el que arrastra al equipo cuando el futbol no es suficiente y el que siempre habla en el terreno de juego. Puede morir por un compañero y si hace falta le agarra el cuello a un rival. Es el reflejo de cómo es su personalidad fuera de las canchas”, señala Blanco.

Esa personalidad a veces le juega en contra. Registra 19 expulsiones en la Liga española y es el jugador que más tarjetas rojas ha visto en toda la historia del certamen. Blanco dice que muchas de éstas han sido producto de defender a un compañero o porque llega tarde en un recorrido.

“Pero lo que es cierto es que en todas esas jugadas está consciente de lo que hace y de las consecuencias que va a pagar”, menciona.

El directivo dice que la apariencia arrogante del defensa en el terreno de juego no es igual a cómo se comporta fuera de éste. Sostiene que es una persona sensible, que le gusta pasar tiempo con sus padres, hermanos, esposa e hijos. Sus amigos más cercanos son aquellos que hizo en su infancia en Camas y con los que convivió en las categorías juveniles del Sevilla, como fue el defensor Antonio Puerta, quien falleció por un paro cardiaco en agosto de 2017 en un partido de Liga. Puerta y Ramos eran amigos y coincidieron en la cantera del club andaluz.

Tras el deceso, el defensor del Real Madrid adoptó el número 15 en la Selección de España. El único encuentro que disputó Puerta en el representativo nacional fue con ese dorsal. Ramos dijo que el resto de su carrera con el representativo iba a portar ese número y hasta la fecha ha cumplido su palabra.

“Eso habla de la calidad humana que tiene Sergio. Va más allá de todo lo que se dice en la prensa y en redes sociales”, sostiene Blanco.