Djaniny Tavares: el atacante más versátil del futbol mexicano
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Djaniny Tavares: el atacante más versátil del futbol mexicano

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Djaniny Tavares: el atacante más versátil del futbol mexicano

Siboldi deja libre en el ataque al originario de Cabo Verde y exprime su mejor rendimiento; será clave este jueves ante el Toluca.

Alain Arenas
17/05/2018
Actualización 17/05/2018 - 4:50
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Robert Dante Siboldi se dio cuenta que Djaniny Tavares no daba su mejor rendimiento cuando se le asignaba una posición fija en el campo: la de delantero centro. Cuando al uruguayo lo ratificaron como técnico del Santos Laguna se acercó con el jugador para preguntarle en cuál puesto se sentía más cómodo.

“Sólo me siento bien atacando”, cuenta Siboldi que le respondió Tavares. “Entendí –añade el míster– dos cosas sobre él: que era tímido cuando conoce a una persona nueva y que es un futbolista que necesita la libertad en el campo para mejorar sus virtudes tácticas. Por eso no tiene un puesto fijo en el ataque. Tiene el permiso de cambiar de posición siempre que las jugadas lo requieran”.

La libertad ha funcionado para el africano (Cabo Verde, 1991). En el Clausura 2018 marcó 15 tantos con los que ganó el primer título de goleo de su carrera. Con esa cifra aseguró tener la mejor campaña en anotaciones desde que se convirtió en profesional (2011, con el Scorpions de Santa Cruz caboverdiano).

“Es un delantero completo”, señala Benjamín Galindo, quien conoció a Tavares cuando era auxiliar del Torreón en los años de la dirección técnica de José Manuel de la Torre. “Es hábil para cubrir el balón, tiene altura para ganar los cabezazos, adecuada conducción de balón, regate, visión de juego, pase para gol y buen remate con ambas piernas”.

De las 15 anotaciones que marcó en el torneo, siete fueron de pierna derecha (dos de penal), seis de izquierda y dos de cabeza.

Galindo opina que la explosión ofensiva del atacante se debe a dos factores: la confianza que le dio Siboldi, quien le convenció de que tenía el potencial para convertirse en un goleador. El técnico uruguayo agrega que el otro impulso fue que su familia -–su mujer y sus dos niños– se mudó a La Comarca desde que se inició este año.

“Son un apoyo inmenso para él. Desde que llegaron su comunicación mejoró con el cuerpo técnico y sus compañeros”, añade el DT.

Cabo Verde es un archipiélago ubicado en el océano atlántico a mil kilómetros al Oeste de Senegal. En esa ex colonia portuguesa Tavares vivió su niñez y adolescencia. Cuando cumplió 17 debutó en el Scorpions, en el que permaneció dos años. Un año más tarde obtuvo una beca para estudiar ingeniería en energías renovables en una universidad de Azores, Portugal. Nunca antes había estado tan lejos de sus padres y hermanos.

El muchacho aceptó la propuesta, pero extrañaba las canchas. Una vez en Europa se inscribió en el Velense –un equipo semiprofesional de la región– en el que le ofrecieron que viviera en una pensión que pertenecía al equipo. Pero se negó porque el dinero que gastaría de renta lo quería mandar a su familia que no lo pasaba bien económicamente, según contó al portal portugués MaisFutebol. Posteriormente llegó a un acuerdo con el presidente: comería en el colegio y él le dejaría dormir en un cuarto pequeño que estaba dentro del club.

Tavares pagó con goles: marcó 50 en dos campañas. Ese rendimiento llamó la atención de los scouts del Unión Deportivo de Leiria, equipo de la Primera División portuguesa. Le hicieron una oferta y el delantero decidió cambiar los libros por el balón de tiempo completo.

En el Leiria coincidió con Pedro Caixinha, quien era el entrenador del equipo. Marcó cinco goles, suficientes para que lo firmara el Benfica en el siguiente curso. Pero no duró mucho tiempo en el mítico club portugués. Sólo permaneció seis meses y después fue prestado al Olhanense. Para la campaña 2013-14 lo vendieron al CD Nacional –que entrenaba el mismo Caixinha– en el que hizo ocho anotaciones.

Cuando el técnico luso lo fichó para el Santos en el verano de 2014, una de sus primeras contrataciones fue Tavares. En su presentación, el caboverdiano no sabía hablar ni una palabra de español y Caixinha fungió como traductor. El delantero –quien este jueves y el domingo enfrentará con el cuadro albiverde la final del futbol mexicano ante el Toluca– se comprometió a marcar todos los tantos que le fueran posibles. A cuatro años de su llegada registra 52, si se toman en cuentan todas las competencias.

Siboldi y Caixinha fueron los hombres clave en su carrera. El primero porque le sacó su mejor desempeño y el segundo porque lo trajo al futbol mexicano y ayudó a adaptarlo al idioma. Cuando coincidí con Djaniny en 2016 hablaba perfectamente el español y era el mejor elemento que tenía el plantel. Hoy no sólo se mantiene en ese papel, sino que es el atacante más versátil que tiene el futbol mexicano”, finaliza Galindo.