David Peralta tiene una segunda oportunidad en el beisbol
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David Peralta tiene una segunda oportunidad en el beisbol

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David Peralta tiene una segunda oportunidad en el beisbol

Después de haber sido lanzador y sufrir varias cirugías para recuperar su hombro, Peralta recibió una nueva oportunidad como bateador.

El beisbolista de origen venezolano perfeccionó su estilo y ahora es uno de los mejores bateadores de Arizona.

Alain Arenas
08/05/2018
David Peralta perfeccionó su estilo y ahora es uno de los mejores bateadores de Arizona.
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Las secuelas de las dos operaciones a las que David Peralta se sometió en el laubrum del hombro izquierdo eran cada vez más notorias. Cuando terminaba su actuación como pitcher en el Cardenales de Johnson City –franquicia filial al Cardenales de San Luis de nivel rookie en la que jugaba– empezaba a sentir dolor en el brazo izquierdo y los siguientes dos días perdía paulatinamente la fuerza. “Había un momento en el que no podía ni levantar el cepillo para peinarse”, dice David Peralta padre en entrevista con El Financiero.

Las cosas se complicaron en la primavera de 2009. El San Luis lo despidió. El pelotero se encontró desempleado, lesionado y tenía poco dinero. No tuvo otra opción que regresar a su natal Venezuela. Una vez allá, los Peralta buscaron terapeutas para que pudieran rehabilitar el hombro del joven.

“Acudimos a dos, tres y hasta cuatro especialistas sin éxito. Hubo un momento en el que mi hijo me dijo que se retiraría definitivamente como pitcher. Posteriormente encontramos un doctor que lo sometió a una terapia integral. Cargaba pesas de hasta un kilo en diferentes posiciones, ejercitaba el brazo con ligas, tenía sesiones de electroterapia y se sometía a sesiones de compresas con agua fría y caliente. Así fortaleció su hombro y nunca más tuvo molestias”, recuerda el papá.

El beisbolista no quería abandonar su sueño de jugar en las Grandes Ligas. Le pidió a su padre que lo apoyara, pero entendía que no podía jugar como lanzador porque su brazo no lo resistiría. Le dijo que se convertiría en jardinero. El mayor de los Peralta estuvo de acuerdo porque su hijo sobresalió en su infancia en esa posición y así no se expondría a una nueva lesión en el hombro, porque lo utilizaría menos en comparación a cuando lanzaba.

El pelotero se propuso regresar a Estados Unidos y una vez ahí conseguir sesiones de entrenamientos para que pudiera llamar la atención de algún scout. Ahorró dinero y un amigo cercano le ofreció un empleo en una sucursal de McDonald’s en Harlingen, al sur de Texas. Aceptó. Peralta viajó a esa ciudad en el verano de 2011 y durante dos meses se encargó de limpiar baños y freír papas al tiempo que entrenaba y buscaba un equipo para reactivar su carrera deportiva.

En mayo de ese año recibió la oferta para realizar un entrenamiento con el White Wings de Harlingen, equipo de la North America League perteneciente a una Liga Independiente. Se quedó con la novena –con la que tuvo promedio de bateo de .392– y abandonó su empleo. Para la siguiente temporada firmó con el Wingnuts de Wichita y el Medias de Amarillo de Texas –organizaciones pertenecientes a la Asociación Americana, otra Liga Independiente de Estados Unidos–, con los que jugó hasta 2013.

“Chris Carminucci –scout del Diamondbacks– le dio seguimiento a su desempeño y lo firmó con un contrato de Ligas Menores”, menciona Marcos Grunfeld, director del documental Una segunda oportunidad. La historia de David Peralta.

“Posteriormente jugó con la sucursal AA de la organización y en menos de un año recibió el llamado para que jugara en las Grandes Ligas. Es inusual que un pitcher haga la transición a bateador y llegue hasta las Mayores. El último venezolano que lo hizo fue Víctor Bobadilla, quien jugaba alternaba ambas funciones en Venezuela, pero en la MLB se desempeñó únicamente en la loma”.

Peralta ha sido fundamental con el Arizona desde entonces. Se adueñó del jardín izquierdo y desde 2014 tiene un promedio de bateo de .293. Este inicio de campaña fue el líder de la organización en ese departamento hasta el fin de semana pasado. Actualmente registra un promedio al bat de .295 y es el segundo mejor del Diamondbacks –sólo por debajo de A.J. Pollock (.306)–, que este martes visitará al Dodgers de Los Ángeles en el primero de una serie de dos encuentros.

“Su éxito radica en su disciplina, en su hambre por mejorar. Cuando nos reunimos me pregunta si hizo algo mal en su mecánica de bateo o me pide consejos en qué puede mejorar. Tiene la misma ambición por triunfar como cuando aún no estaba en las Grandes Ligas”, asegura su padre.