Réquiem a los desaparecidos en Venezuela
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Réquiem a los desaparecidos en Venezuela

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Réquiem a los desaparecidos en Venezuela

Esta obra de teatro, del director Rennier Piñero, busca ser una experiencia que reconforte a la gente ante las desapariciones en México y Venezuela.

Rosario Reyes
10/09/2018
Belén de Santiago protagoniza el monólogo 'Y el silencio en sus miradas'.

Una imagen que guarda desde la infancia impulsó al director venezolano Rennier Piñero a crear un documental escénico: recuerda haber visto a cientos de personas en las calles de la capital venezolana reclamar los cuerpos de sus familiares desaparecidos después del Caracazo de 1989.

Así se llamó a las protestas de aquel año contra las medidas económicas del presidente Carlos Andrés Pérez -que incluían la liberación de los precios de la canasta básica y un aumento al transporte público de 30 por ciento-, una movilización que fue aplacada por el ejército.

“El tema de las desapariciones forzadas nos es común”, advierte el director, quien llegó hace un año a México para hacerse cargo de la puesta ¿Quién lo mató?, en las universidades de Sonora y Nuevo León. Luego comenzó a trabajar con la actriz mexicana Belén de Santiago en un monólogo de teatro documental basado en el Caracazo, que estrenan hoy: Y el silencio en sus miradas.

“Para el monólogo hicimos entrevistas con personas de Venezuela y México que generosamente nos compartieron lo que implica ese drama familiar, y a partir de esos testimonios construimos un personaje llamado Celeste. Nuestra forma de honrar a las víctimas es a través del teatro; el público nos ayuda a conformar una cápsula de memoria viva, para que los desparecidos dejen de ser un número”, comparte el director. “También pretende ser un tributo a los familiares de los desaparecidos en cualquier lugar del mundo, donde el espíritu de Antígona ha sido convocado; la maldición de nuestro tiempo es, además de no poder enterrar a nuestros muertos, el silencio. Un silencio que encubre el miedo y permite que el estado de las cosas se mantengan”.

El monólogo, que retoma tanto la parte testimonial como el mito de Antígona, involucra de manera activa al púbico. “A pesar de lo difícil de estos temas, el tratamiento lo llevamos desde la luz. El público es fundamental porque no se trata solo de hablar del tema, sino de reconstruirnos y hacer del teatro un hecho compartido, de manera que la gente pueda tener una experiencia teatral que la reconforte”.

Sólo habrá dos funciones del monólogo en la Ciudad de México.