Philip Norman, el 'enemigo íntimo' de Paul McCartney
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Philip Norman, el 'enemigo íntimo' de Paul McCartney

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Philip Norman, el 'enemigo íntimo' de Paul McCartney

En los años 80, Paul McCartney y el periodista Philip Norman se detestaban mutuamente, enojo que duró varios años.

Norman tuvo la valentía de escribirle a Paul para pedirle su autorización para escribir una biografía sobre él, y así nació 'Paul McCartney. La biografía'.

Eduardo Bautista
04/09/2018
Paul McCartney
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En los años 80, Paul McCartney detestaba a un periodista en particular: Philip Norman. Y tenía razones para hacerlo. En la primera biografía de los Beatles (Shout!, publicada en 1981), el crítico de rock de The Times lo había hecho trizas al asegurar que “John Lennon representaba tres cuartas partes de los Beatles” y que “Paul en realidad era el hombre de las relaciones públicas del grupo”.

Durante años, Norman fue famoso por ser el “anti-Paul” número uno del mundo e incluso fue amigo íntimo de Yoko Ono para escribir la biografía de John Lennon. McCartney, naturalmente, expresaba pestes del trabajo de Norman y afirmaba que era “una mierda”.

Los años pasaron y Norman tuvo la valentía de escribirle a Paul para pedirle su autorización para escribir una biografía sobre él. Y contra todos los pronósticos, Paul aceptó. Le dijo que su investigación sobre la vida de Lennon había sido “magnífica y respetable” y le pidió que hiciera lo mismo con él. Así fue como nació Paul McCartney. La biografía, un libro de 800 páginas (editado por Malpaso en una versión de lujo), en el que se hace un viaje exhaustivo a través de la vida del ex Beatle, que es más dramática de lo que muchos piensan.

A primera vista, Paul McCartney tiene una vida perfecta. Sin escándalos. Pero su biografía revela a un Paul diferente, con una vida que dista mucho del idilio...

Pareciera que sí, pero para nada tuvo una vida perfecta. A los 14 años murió su madre y eso fue un gran trauma para él. Su mamá era una enfermera encantadora, dulce y cariñosa. Cuando ella murió, Paul se quedó al cuidado de su padre y de su hermano. Su papá fue un hombre maravilloso de quien aprendió los valores de los que aún goza pese a ser una celebridad. Detrás de Paul la estrella habita un ser humano decente y de gran calidad humana.

Pero el drama por la separación de los Beatles fue enorme. Es difícil creer que se la haya pasado mal a principios de los años 60, pero es cierto: no todas las experiencias con la banda fueron agradables. Una parte de su vida con el grupo fue muy difícil, muy desagradable. A nadie afectó tanto la separación los Beatles como a él. Después de la ruptura, John Lennon se mostró contento; lo mismo pasó con George Harrison. Ringo nunca contó. Pero Paul quedó realmente devastado por la separación, al nivel de tener ataques de nervios y casi convertirse en un alcohólico.

Sin embargo, también hubo otro trauma: su esposa Linda. Primero, tuvo que soportar todas las críticas contra ella luego de haber decidido incluirla en The Wings. Luego tuvo que enfrentar la gran tragedia de su muerte. De hecho, Paul fue el cuidador de Linda durante mucho tiempo. Y bueno, después llegó el trauma de su segundo, equivocado y errante matrimonio con Heather Mills. Como se puede ver, la vida de Paul McCartney no es tan dulce como se piensa comúnmente.

“Era extraordinario, y yo simplemente no pude apreciarlo. Incluso acepté que no lo había tratado justamente en la biografía que escribí sobre John Lennon. Al final decidí no ser anti-Paul. Creo que este libro deja las cosas muy en claro"
Philip Norman Biógrafo

¿Cómo ha cambiado su percepción sobre Paul?

Ha cambiado mucho. Cuando escribí Shout, la biografía de los Beatles, en 1981, fui muy injusto con él y no le di el crédito que en verdad se merecía. Porque sí, lo que realmente hizo posible a los Beatles fue la asociación Lennon-McCartney. Fue una relación de 50-50. Ambos fueron geniales y ambos escribían música extraordinaria. La contribución de Paul a los Beatles es inconmensurable, no sólo musicalmente, sino en la concepción de los álbumes, de las portadas de los álbumes y, por supuesto, en su relación con la prensa. Era extraordinario, y yo simplemente no pude apreciarlo. Incluso acepté que no lo había tratado justamente en la biografía que escribí sobre John Lennon. Al final decidí no ser anti-Paul. Creo que este libro deja las cosas muy en claro.

¿Cómo se puede pasar de ser un enemigo a un biógrafo?

Bueno, nunca fui su enemigo. Cuando tenía 22 años, y como cualquier adolescente del hemisferio occidental, me hubiera encantado ser él. Fue el modelo de una genera ción. Sin embargo, durante mucho tiempo creí que su simpatía era artificial y plástica: una obligación por ser el frontman de los Beatles. Pero con el tiempo aprendí que en verdad es una persona agradable, empática y con buenos instintos pese a ser enormemente famoso, rico, adulado y honrado por todos. A veces siento que su vida es una gran novela o una gran obra de teatro.

Se sabe que McCartney es sumamente hermético, casi al nivel de Bob Dylan... ¿Cuándo fue la última vez que tuvo contacto con él?

Lo vi en Liverpool, antes de uno de sus conciertos, justo antes de que se publicara el libro. Quedé realmente sorprendido: ofreció tres horas de show ininterrumpidas y sin un solo sorbo de agua. Paul nunca quiere ser interrumpido: de alguna manera es una forma de inseguridad. Es la inseguridad de los grandes artistas creativos. Paul nunca quiere dejar de estar en la cima. Y tiene una necesidad por demostrárselo al público. Demostrar que aún puede ganarse el amor de la gente de la misma manera que solía hacerlo cuando tenía 20 años.

¿Cuál fue el reto de escribir la biografía de un personaje que se pone tantas murallas?

Hay varias dificultades más allá del hermetismo. En primer lugar, cuando se escribe un libro sobre música pop o sobre un artista tan popular como él, hay que aceptar que gran parte del material que uno se va a encontrar es pura basura. Es muy aburrido describir este tipo de procesos: grabaciones, reportajes, entrevistas, audios... En el caso de los Beatles hay un problema en particular: todos dicen ser expertos en los Beatles. Todos los críticos musicales creen que son expertos en los Beatles y no les agrada escuchar o leer algo que no sabían sobre la banda. Es extraño, pero cierto: muchas veces no es bien recibida la nueva información sobre los Beatles. Así que siempre estamos expuestos a ser acusados de no encontrar nuevas historias sobre los Beatles, aunque sí las hayamos encontrado, como en mi libro.

Usted dijo que Lennon era las tres cuartas partes de los Beatles...

No, ya no lo pienso: Paul fue una parte central del grupo. Su relación con Lennon fue simbiótica. Ambos conformaron una simbiosis que se materializó en música. Quizás eran muy diferentes como personas, pero eran increíblemente compatibles como artistas. Si uno escribía una canción pero no podía terminarla, entonces el otro llegaba para concluirla. Y al final no se notaban las diferencias de sus intervenciones: el resultado siempre era orgánico.

En su libro no sólo cuenta la vida de Paul: también aborda muchos aspectos culturales y sociales sobre Inglaterra. Usted mismo escribe que Paul es un hombre de su tiempo y su contexto, del cual no puede ser apartado...

Así es. La música pop tiene una vida contemporánea; es una historia que engloba muchas cosas y que no deja de fluir. Y debemos aprender a respetarla. Porque es muy difícil escribir libros sobre temas de los que todo mundo habla. No hay duda de que los Beatles ejercieron una influencia enorme en la cultura durante buena parte del siglo XX, pero es difícil contarlo sin sonar demasiado frívolo o superficial.