Pessoa hizo de la nada su verdadera identidad: Sabina Berman
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Pessoa hizo de la nada su verdadera identidad: Sabina Berman

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Pessoa hizo de la nada su verdadera identidad: Sabina Berman

A través de la figura del poeta, la dramaturga mexicana aborda la construcción del Yo.

'Ejercicios fantásticos del Yo', protagonizada por Gael García Bernal, se presenta en el Teatro Coliseo, en Buenos Aires.

Rosario Reyes
13/03/2018
Actualización 12/03/2018 - 21:32
El actor mexicano Gael García Bernal en el rol de Pessoa.

El día que se movilizaron los ejércitos en Europa para desatar la Primera Guerra Mundial, Fernando Pessoa enfrentó su propia lucha con poesía. En unas horas perdió una cuenta en la agencia de publicidad donde trabajaba; no pudo conseguir la mano de Ofelia, su gran amor; fue rechazado por la editora de su obra poética y le fue negado el Gran Premio de la Reina Victoria de Poesía. Sin embargo, ese 29 de junio de 1914, Pessoa escribió dos de los poemas más hermosos en lengua portuguesa: Tabaquería y El guardador de rebaños.

“Uno es el canto al nihilismo: ‘No soy nada. Nunca seré nada’, y el otro es el encuentro del hombre vacío con la naturaleza. Ahí estaba la anécdota para que la tomara un dramaturgo”, dice Sabina Berman, quien desarrolla en ese histórico día la trama de Ejercicios fantásticos del Yo, su nueva obra, dirigida por Nelson Valente y protagonizada por Gael García Bernal, que se estrenó el fin de semana pasado en el Teatro Coliseo de Buenos Aires.

Berman aborda el tema de la identidad a través de la figura de Pessoa -conocido también con los heterónimos Ricardo Reis, Alberto Caeiro y Álvaro de Campos-, quien creó 72 identidades para escribir a través de ellas.

Pessoa descubrió que su verdadera identidad era la nada, sólo estar en la realidad, latiendo. No era una víctima de esto, sino un creador, con la libertad de ser quien quería ser. Ahora la cultura lo ha alcanzado: puedes elegir tu avatar, la gente no solo está decidiendo su género, sino cambiando su biología; pensamos el Yo como algo que creamos y él así lo pensaba hace un siglo”.

La libertad de una sociedad es del tamaño de las distintas opciones que nos presenta para ser, advierte la dramaturga. “Para habitar en medio de los otros, puedo elegir el rechazo, es decir, la guerra... O el amor, la celebración de lo distinto a mí, como hizo Pessoa. Por eso es tan relevante recuperarlo en este momento, que ante la diversificación, la gente está reaccionando con miedo y con odio”.

La guerra es el contraste de la actitud de Pessoa, señala Berman. “Él admite lo que está pasando porque en el fondo, lo que nos une es que existimos. Al perder todo lo demás: el trabajo, el amor, la casa, el respeto de los otros, naturalmente encontramos lo que somos, que es esto de estar vivos”.

La autora de considera que Pessoa debe leerse hoy como si el lector estuviese escuchando a su más íntimo Yo. “El Yo como relato de quiénes somos, un cuento que podríamos transformar, puro lenguaje. Es nuestro absoluto contemporáneo”, finaliza.