Sismo del 19-S deja al descubierto zona arqueológica en Morelos
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Sismo del 19-S deja al descubierto zona arqueológica en Morelos

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Sismo del 19-S deja al descubierto zona arqueológica en Morelos

Especialistas del INAH encontraron el templo en esta estructura en Morelos que data de entre 1150 y 1200 años después de Cristo.

El hallazgo se suscitó a raíz de los daños que dejó el sismo del pasado 19 de septiembre en la entidad.

Verónica Bacaz
11/07/2018
Actualización 11/07/2018 - 16:57
La pirámide de Teopanzolco está enclavada en la zona centro de la capital morelense.

Especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) informaron acerca del hallazgo de una subestructura en el interior de la pirámide de Teopanzolco que data del periodo del Posclásico Medio (1150-1200 d.C.) esto a raíz de los daños que dejó el sismo del 19 de septiembre.

Al respecto la delegada del INAH, Isabel Campos Goenaga explicó que en el lugar se descubrió los muros del templo de una banqueta y restos de una pilastra constructiva previa, por tanto se tuvo que dejar al descubierto para tomar la información; dicho hallazgo corresponde a la temporalidad de la cultura Tlahuica, en tanto la pirámide de Teopanzolco, su cronología principal se ubica en el Posclásico Tardío (1200-1521 d.C.).

“Aparte de ser una de las zonas más consideradas más importante de los Tlahuicas, le da una importancia de ubicarlo en una de las primeras etapas de lo que sería una etapa posterior al periodo mexica”, explicó la delegada en conferencia de prensa.

La presencia de la cultura Tlahuica es cuando se crean todos los espacios religiosos que responden a la época en mención.

Con la fuerza del sismo, la pirámide de Teopanzolco enclavada en la zona centro de la capital morelense reportó daños en su estructura, se reacomodó el núcleo y tuvo hundimientos, el más grave se situó en la parte superior, donde se ubican los templos de Tláloc y Huitzilopochtli; ahí el piso entre ambos adoratorios se hundió e inclinó, lo que puso en peligro su estabilidad.

Y es que la arqueóloga Bárbara Koniezca, que es responsable de esta zona arqueológica detalló que debido a la humedad acumulada en décadas y a la fuerza del sismo, el núcleo de la construcción se encontraba en muy mal estado de conservación, por tanto, la tierra se deslavó y dejó oquedales entre las piedras, lo que causó su inestabilidad y los daños mencionados.

Al respecto, la arqueóloga Georgia Cris Bravo López informó al Financiero que descubrieron restos de carbono, así como vestigios ceremoniales de cerámica, que se utilizaban para rituales que se hacían a Tlaloc “Dios de la Lluvia”, era dador del vida a través del agua para la abundancia y la cosecha, tenía a sus ayudantes “Los Tlaloques” como eran seres pequeños, se sacrificaban a niños en su honor para las buenas cosechas.

“Había ceremonias, rituales, desde danzas, cantos, para ofrendarlos al Dios. Pero así como el Dios era bondadoso había que tenerlo contento a través de ofrendas y sacrificios para que no mandara granizos o tormentas que pudieran arruinar las cosechas”, concluyó la especialista.

Durante el recorrido a la pirámide, se pudo observar las piedras que se derrumbaron con el sismo, así como la subestructura encontrada al interior del templo mayor, de la cual no existían noticias anteriormente, hasta el momento, no se han encontrado evidencias de alguna ofrenda, sólo materiales arqueológicos fragmentados como el incensario, que estaba 15 centímetros debajo del nivel actual del piso; las piezas serán analizadas por carbono 14 para determinar a qué periodo pertenecen.