Dalí, Lorca y Buñuel vuelven a reunirse
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Dalí, Lorca y Buñuel vuelven a reunirse

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Dalí, Lorca y Buñuel vuelven a reunirse

'Antes del ocaso', de la dramaturga Isabel Balboa, recrea la amistad entre el pintor, el poeta y el cineasta.

Rosario Reyes
07/11/2018
Los tres genios coincidieron en una residencia de estudiantes de Madrid entre 1924 y 1929.
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El exilio y la muerte los separaron. Con la tragedia de por medio, la amistad entre Salvador Dalí, Federico García Lorca y Luis Buñuel quedó truncada para siempre.

Los tres genios coincidieron en una residencia de estudiantes de Madrid entre 1924 y 1929. En esos años seminales para el pintor, el poeta y el cineasta se centra la obra Antes del ocaso, de la dramaturga Isabel Balboa, quien también dirige el montaje.

Compartían una locura creativa, su curiosidad y tenían intereses en común, cuenta en entrevista el actor Adrián Alarcón, quien da vida a García Lorca en la puesta que se estrena esta noche en El Telón de Asfalto.

“La obra juega con la idea de que ellos tienen la oportunidad de reencontrarse y decirse lo que no pudieron”.

“Los tres habían leído a Rubén Darío y estaban interesados en eso que apenas comenzaba a formularse y poco después se llamaría surrealismo. Algo que a Lorca no le tocó, porque lo mataron”, señala Alarcón.

Dalí y Buñuel viajaron a París, abandondando la España del franquismo. Lorca, por el contrario, decidió arriesgarse. “En su necesidad de asumir sus raíces y defender lo propio, se quedó. La consecuencia inmediata fue que lo detuvieron y lo fusilaron. Ya nunca se reencuentran después de ese rompimiento”, relata el actor.

La trama se plantea como un sueño, “casi una ofrenda”, que comienza cuando Lorca está a punto de ser fusilado. Entonces se recrea la época dichosa, lúdica y relevante que los artistas compartieron como estudiantes.

“La obra juega con la idea de que ellos tienen la oportunidad de reencontrarse y decirse lo que no pudieron. Lorca, que se quedó no porque no supiera lo que iba a pasar, sino por una convicción política, social, artística; Dalí y Buñuel, que se fueron no por huir o por conveniencia, sino porque de verdad tenían una vocación”, comparte el actor.

“Hay quien tiene alas y quien tiene raíces”.

Un cuarto personaje es Ana María Dalí, hermana del pintor, quien fuera su primera musa. Ella acompaña a Lorca, como una especie de ángel, al más allá.

La pieza resulta entrañable porque se ubica en los años de germinación de estos artistas españoles, asegura Alarcón.

El actor indagó tanto como pudo en la biografía de Lorca para su interpretación. El poeta tenía la pierna izquierda más corta y los pies planos; además, su madre no lo amamantó. “Eso habla de las razones de su miedo al abandono; encontrar esos temas en su obra me conecta como intérprete y me hizo darme cuenta de que, de alguna forma, Lorca logró mantener sus raíces, porque a pesar de que murió en 1939 sigue vigente. Si la dictadura quería que se olvidara, no se logró, al contario, quizá también por el gran misterio alrededor de su muerte, se volvió un mito”.

Misael Maldonado, Gustavo Villatoro y María del Mar Náder Riloba actúan en la puesta que se presenta en la Ciudad de México y girará por interior del país. El año entrante, de acuerdo con la agencia Notimex, el motaje viajará a Colombia y también a Nápoles, Italia, donde se presentará en un festival de teatro en el que México, con esta pieza, será el invitado de honor.