Un gran tesoro de 17 mil mdd está bajo el agua... por ahora
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Un gran tesoro de 17 mil mdd está bajo el agua... por ahora

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Un gran tesoro de 17 mil mdd está bajo el agua... por ahora

El San José, un barco cargado con oro, plata y esmeraldas, se hundió hace más de 300 años, pero fue encontrado por un vehículo submarino autónomo.

23/05/2018
Actualización 23/05/2018 - 18:39

Un tesoro valuado en 17 mil millones de dólares permanece en el fondo del mar... por ahora.

El San José, un galeón español cargado de oro y otros objetos valiosos, se hundió en el Caribe frente a la costa colombiana hace más de 300 años y este lunes se revelaron nuevos datos sobre éste.

El barco fue hallado hace tres años con la ayuda de un vehículo submarino autónomo operado por la Institución Oceanográfica de Woods Hole (WHOI), pero su ubicación exacta es un secreto de estado.

“Lo habíamos ocultado por respeto al gobierno colombiano”, dijo el vicepresidente a cargo de instalaciones y operaciones marinas de WHOI, Rob Munier.

El San José fue durante muchos años uno de los misterios marítimos más relevante, así como el más codiciado por todos los buscadores de naufragios.

Se sabe que el 8 de junio de 1708, esta embarcación, que tenía 62 cañones y tres mástiles, se hundió con un cargamento de oro, plata y esmeraldas en sus bodegas, durante una batalla con navíos británicos en la Guerra de Sucesión española.

El tesoro está cotizado en unos 17 mil millones de dólares a valores actuales.

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El WHOI, con sede en Massachusetts, fue invitado a sumarse a la búsqueda debido a su pericia en la exploración de aguas profundas. Su vehículo submarino autónomo, el REMUS 6000, ayudó a encontrar en 2011 los restos del vuelo 447 de Air France, que cayó en 2009 a varios cientos de kilómetros de la costa de Brasil.

El sonar de REMUS 6000 descubrió al San José a 600 metros de profundidad en noviembre de 2015.

El vehículo descendió a nueve metros por encima del buque hundido para tomarle fotos, incluso de los delfines grabados en los cañones, una prueba visual crucial.

“El buque hundido estaba cubierto parcialmente con sedimentos, pero con las imágenes fotográficas de las misiones de baja altura pudimos ver nuevos detalles, y la resolución era suficientemente buena para discernir las tallas decorativas de los cañones”, dijo el ingeniero del WHOI y jefe de la expedición Mike Purcell.

Sin embargo, el tesoro es objeto de demandas legales de varios países y empresas privadas. Hace varias semanas, la UNESCO pidió a Colombia que no explote comercialmente el naufragio.