Este maíz oaxaqueño encapsula nitrógeno… y con esto podría acabar la era de los fertilizantes
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Este maíz oaxaqueño encapsula nitrógeno… y con esto podría acabar la era de los fertilizantes

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Este maíz oaxaqueño encapsula nitrógeno… y con esto podría acabar la era de los fertilizantes

La mayoría de los cultivos necesitan fertilizante con nitrógeno para crecer de mejor manera; este tipo de maíz de la Sierra Mixe encapsula este elemento por sí solo, por lo que el medio ambiente y las cosechas pueden verse beneficiados.

Redacción
09/08/2018
Actualización 09/08/2018 - 19:58
El maíz descubierto de la Sierra Mixe no se parece nada al maíz tradicional.

Los fertilizantes siempre han sido un arma de doble filo para los cultivos: con ellos se producen mejores cosechas, pero también son una amenaza para el medio ambiente y no siempre se tienen los recursos para adquirlos. Una variante de maíz de Oaxaca puede ser la clave para eliminar el uso de estos productos -que incluyen nitrógeno-, y también una probable esperanza para los frutos que necesitan de químicos para crecer en suelos áridos.

Investigadores del Instituto Tecnológico de Oaxaca, la Universidad de California en Davis, la Universidad de Wisconsin-Madison y la empresa de alimentos Mars descubrieron en la zona de la Sierra Mixe -que se abarca parte del Istmo de Tehuantepec- un tipo de maíz que ‘encapsula’ el nitrógeno del ambiente, por lo que en estos cultivos no es necesario utilizar fertilizantes químicos.

De acuerdo con las instituciones involucradas en el estudio, aplicar el código genético de este maíz en otros cultivos puede terminar con el uso de fertilizantes y además ayudar en el crecimiento de alimento en zonas donde hay suelos áridos, ya sea en México o en países en desarrollo.

“Ésta es una investigación que lleva 40 años en proceso y es un gran avance en nuestros intentos para hacer más sustentable el crecimiento de maíz, uno de los cultivos más importantes en todo el mundo”, dijo Howard-Yana Shapiro, director de la oficina de agricultura de la empresa Mars.

Además de las universidades y de la compañía que participan en la investigación, la comunidad indígena de los mixes participa activamente en el proceso del estudio.

De acuerdo con la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), todos los beneficios producto de esta investigación, además del curso que tome el estudio, deben ser compartidos con la comunidad mixe.

El respeto a las comunidades indígenas y la distribución de los beneficios, en este caso, con los mixes es posible gracias al Protocolo de Nagoya

“El Protocolo de Nagoya asegura que los países originarios y proveedores de los recursos genéticos participen de manera justa y equitativa de los beneficios resultantes de la utilización de éstos; así mismo, ofrece a las comunidades indígenas la garantía de que sus conocimientos tradicionales asociados a dichos recursos estén protegidos y sean quienes tomen la decisión respecto a su utilización”, señaló Semarnat en un comunicado sobre el descubrimiento de las propiedades de este maíz.

Este Protocolo fue propuesto por primera vez por México en la Cumbre Mundial sobre Desarrollo Sostenible, celebrada en Johannesburgo, Sudáfrica, en 2002. A pesar de ello, tuvieron que pasar años de discusión para que se ratificara en 2012 y entrara en vigor en 2014.