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El semen de toro de 200 dólares que cambiaría una industria y la batalla legal por él

La empresa Sexing Technologies puede cobrar hasta 200 dólares por su producto estrella: el semen de toros de alto rendimiento, como ‘Modesty’; sus rivales acusan prácticas monopólicas y objetan sus patentes.
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29 enero 2016 18:25 Última actualización 31 enero 2016 7:19
La industria láctea adoptó la inseminación artificial después de la Segunda Guerra Mundial. (Shutterstock)

La industria láctea adoptó la inseminación artificial después de la Segunda Guerra Mundial. (Shutterstock)

Cuando se trata de criar vacas, Oakfield Corners Dairy en el estado de Nueva York prefiere no dejar que la naturaleza siga su curso.

Para garantizarse que sus mejores lecheras conciban hembras, Jonathan Lamb, socio de Oakfield, está dispuesto a pagar hasta 200 dólares por semen de toro procesado, de modo que sólo contenga cromosomas X.

Una de las razones por el alto precio es que una sola empresa, Sexing Technologies, controla más del 90 por ciento del mercado del sexo del semen, lo que le permite tener ventas anuales de 50 millones en Estados Unidos y 220 millones en el extranjero.


Sus competidores han montado una serie de acciones que podrían reducir el costo para los granjeros: presentaron una demanda antimonopolio, que objeta las patentes de la compañía, y encabezan una batalla legal que comienza esta semana en un tribunal de Denver, donde se luchará por los derechos contractuales relacionados con esta tecnología.

“Como productores de leche, lo que constantemente tratamos de hacer es ser más eficientes para alimentar a la población mundial”, dijo Lamb, quien sólo emplea la selección de sexo en un 5 por ciento de las 2 mil crías que supervisa al año.

INSEMINACIÓN ARTIFICIAL

La industria láctea adoptó la inseminación artificial después de la Segunda Guerra Mundial. El esperma clasificado por género se ha utilizado sólo en la última década, según la Asociación Nacional de Criadores de Animales.

La selección de género no sólo se usa para la propagación de vacas lecheras, sino también para ampliar los rebaños y evitar tener que comprar vacas de reemplazo. Ayuda también al parto seguro de las vaquillonas que tienen su primera cría, ya que las terneras hembras son más pequeñas que los machos.

'MAGNUM' Y 'MODESTY'

Sexing Technologies, cuyo nombre legal es Inguran LLC, establece laboratorios en las granjas de cría y procesa el semen tan pronto como es recogido. También es propietaria de toros, que los granjeros pueden elegir desde un catálogo online, como ‘Magnum’, un toro Jersey, conocido por ser el padre de vacas con alta producción de leche y grasa corporal.

Según dice en su página web, la técnica de clasificación de género de Sexing Technologies alcanza el 93 por ciento de precisión.

Utiliza una máquina que aplica un tinte fluorescente a las células que reacciona de manera diferente con respecto a los cromosomas X femeninos y a los cromosomas Y masculinos. Cuando las células teñidas pasan a través del rayo láser, se detecta la cantidad de fluorescencia y se aplica una carga eléctrica que desvía las células a diferentes contenedores. El semen calificado se vende luego en viales.

Un vial de un toro de alto rendimiento, como el denominado ‘Modesty’, cuesta 200 dólares. El precio del semen más común comienza desde los 25 dólares.

CONTROL DE PATENTES

El tema contra Sexing Technologies de Houston es su dominio del mercado obtenido a través de patentes y contratos. En 2014, ABS Global de Wisconsin, que pertenece a Genus Plc, presentó una demanda antimonopolio. También tramita una causa por la validez de patentes ante la Oficina de Marcas y Patentes de Estados Unidos.

Por otra parte, esta semana empieza un juicio en Denver entre XY LLC, una empresa adquirida por Sexing Technologies, y Trans Ova Genetics, de Iowa. Originariamente XY era una compañía independiente que había ganado el control de las patentes y contribuyó mucho a mejorar el sistema. Más tarde entregó las licencias de sus propias patentes a otras compañías, entre ellas Trans Ova, ABS y Sexing Technologies, que luego compró a XY, y de allí derivaron los problemas.

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