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El ‘efecto Brangelina’ o ¿Por qué se divorcian las parejas?

Esta semana los reflectores se centraron en Angelina Jolie y Brad Pitt, pero la realidad es que cada año se divorcian 800 mil parejas solo en Estados Unidos y la tendencia continuará con los millennials.
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22 septiembre 2016 20:11 Última actualización 23 septiembre 2016 17:11
Angelina Jolie y Brad Pitt (Bloomberg)

Angelina Jolie y Brad Pitt (Bloomberg)

Cada año, más de 800 mil parejas estadounidenses se divorcian. Algunos, como el recién anunciado divorcio entre Angelina Jolie y Brad Pitt, atraen más atención que otros, pero hay un dato real para todos los matrimonios: cerca de la mitad de las parejas terminan en divorcio.

El número de divorcios en Estados Unidos se incrementó entres los años setenta y ochenta, conforme la generación de la posguerra, conocida como Baby Boomer en inglés, entró a la edad adulta.

Recientemente, la tasa anual de divorcios ha disminuido en gran parte porque menos gente se está casando, y si lo hacen, lo hacen a una mayor edad.

Asumiendo que la generación de los millennials seguirán, más o menos, el ejemplo de sus padres, entonces alrededor de la mitad de los matrimonios en Estados Unidos continuarán terminando en divorcio, según un estimado reciente del profesor de sociología de la Universidad de Maryland, Philip Cohen.

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LOS MILLENNIALS SEGUIRÁN EL EJEMPLO 


Boda


Los sociólogos han pasado décadas intentando comprender por qué tantos matrimonios terminan. Una nueva investigación sugiere que los motivos de divorcio están cambiando, en la medida que los roles tanto de mujeres como de hombres han cambiado en el hogar y el trabajo.

Múltiples estudios señalan que es la mujer quien inicia alrededor de dos tercios de los divorcios. "A veces tenemos la idea de que siempre es el hombre quien deja a la mujer, pero eso es solo en un tercio de los casos", dijo la profesora de sociología de la Universidad de Nueva York, Paula England.

Solo porque ella hace todo el papeleo no significa que, de alguna manera, "causó" el divorcio, dijo England. "La mujer puede estar dejándolo porque le fue infiel", dijo. O quizá "él estaba desempleado y se volvió violento". (El matrimonio entre personas del mismo sexo no era legal a nivel nacional hasta el año pasado, por lo que casi todos los estudios académicos se enfocan en parejas heterosexuales).

La investigación que duró 17 años consultó a más de dos mil personas sobre su matrimonio. Si las parejas se divorciaban  -entre 1980 y 1997, 274 parejas del estudio así lo hicieron- se les preguntó qué pensaban que había causado el divorcio.

En un estudio de 2003, los investigadores compartieron las respuestas de los encuestados en las siguientes 18 categorías:


La infidelidad fue la causa más común citada por las mujeres, mientras que los hombres con mayor frecuencia, dijeron que la pareja era incompatible. Eso no es suficiente para los sociólogos que desean saber las razones más profundas del por qué los matrimonios han dejado de funcionar.

Algunos factores pueden hacer más probable el divorcio sin ser la causa directa de la ruptura. Por ejemplo, los roles de género pueden afectar la probabilidad de un divorcio para una pareja, a pesar de que actualmente el violar los roles tradicionales no sea tan peligroso para un matrimonio como solía serlo antes.

Mientras que las parejas que se casaron antes de 1975 eran más propensas a separarse si dividían el trabajo de la casa de forma equitativa, un estudio publicado el mes pasado en American Sociological Review encontró que las labores domésticas no han sido un factor muy importante para el divorcio en los matrimonios que comenzaron desde entonces.

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EL HOMBRE COMO PROVEEDOR


El hombre continúa viéndose como el proveedor (Bloomberg)


Las expectativas sobre los hombres en el matrimonio han cambiado poco en las últimas cuatro décadas, según este estudio realizado por Alexandra Killewald, profesora de la Universidad de Harvard.

La profesora encontró que todavía se espera que los hombres sean quienes provean; un tercio de las parejas eran más propensas a separarse si el marido no estaba trabajando.

Mientras tanto, las mujeres son más propensas a divorciarse si tienen un trabajo; pero, de acuerdo con un estudio de 2011 del American Journal of Sociology, esto tiene menos que ver con los roles tradicionales de género y más con la independencia de las mujeres.

Tener un empleo "incrementa la posibilidad de divorcio porque este es un medio para que las mujeres que se sienten muy insatisfechas con su matrimonio se sostengan por su cuenta", reportó.

Los estadounidenses se están divorciando hoy con mayor frecuencia que hace 50 años, pero eso no es necesariamente porque sean menos felices. Quizá se deba a que ahora tienen más formas de escapar de matrimonios infelices.

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