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CULTURAS

Teatro Bicentenario de León, despegue vertical en la cultura

Es considerado el recinto cultural más importante del centro de México. Se inauguró en diciembre de 2010 y en la actualidad se sostiene en 40% con recursos autogenerados.
LOURDES DURÁN PEÑALOZA
22 abril 2016 11:47 Última actualización 22 abril 2016 12:3
Teatro bicentenario León Guanajuato

Alonso Escalante, director del Teatro Bicentenario de León, Guanajuato. [Lourdes Durán Peñaloza]

El Teatro Bicentenario de León, Guanajuato, ha sido catalogado como el recinto cultural más importante del centro de México.

Ubicado en un terreno de 12,300 metros cuadrados, con 21,481 metros de construcción distribuida en cinco niveles, se inauguró en diciembre de 2010 en conmemoración del Centenario de la Revolución y los 200 años del inicio de la Independencia de México.

Fue diseñado por la firma Augusto Quijano Arquitectos (AQA), que contó con la colaboración de los especialistas Theatre Projects Consultants y el maestro Alejandro Luna, así como del despacho Akustiks en materia acústica.



“Es un teatro relativamente nuevo que desde su fundación ha tenido una actividad creciente”, destaca el director del complejo, Alonso Escalante Mendiola.

Afirma que durante los cinco años de su operación el teatro se ha encaminado a un despegue vertical que sigue el ritmo que la propia sociedad y el entorno le marcan.

En la actualidad reporta niveles de ocupación que superan el 90 por ciento y su operatividad artística se sostiene en 40 por ciento por recursos autogenerados.


“Este proyecto cultural, como todos los de su especie, contribuye cada vez más al desarrollo integral de la sociedad”, considera Escalante, quien agrega que en el teatro tienen cabida todas las artes escénicas.

“Es tal la diversidad, la calidad y el amplio espectro de las artes escénicas que aquí se presentan, que podemos atrevernos a decir que por estas condiciones es una suerte de festival anual lo que aquí presentamos.”

ESTRUCTURA

El teatro consta de dos salas: la principal, con una capacidad para albergar a hasta mil 500 espectadores ubicados en luneta, balcones y palcos, y la camerística, para formatos más pequeños y experimentales.

Su diseño recupera la forma de herradura en el área de butacas, misma que está rodeada por una cámara acústica, lo que permite una “óptima percepción del sonido y una apreciación correcta de la escala humana.”

“Es un teatro para cuyo diseño y construcción se tuvo la participación del arquitecto yucateco Augusto Quijano, quien tuvo el gran tino de convocar a especialistas en teatro.

“La acústica es modificada mediante paneles que se pueden cerrar por completo o parcialmente con dos diferentes capas. Esto es para poder modificar las condiciones acústicas de acuerdo con lo que se presenta, ya sea música de cámara, un chelo solo tocando un concierto o hasta los más grandes conjuntos orquestales y operales.”

En el segundo de los casos, la sala camerística se trata de un teatro estudio que puede albergar a hasta 600 o 700 personas, un espacio escénico que permite el montaje de distintas propuestas debido a la flexibilidad de su configuración.

Además de las dos salas el recinto cuenta con vestíbulos, terrazas y camerinos, así como servicios complementarios.

EL PROYECTO A FUTURO

A lo largo de un año el Teatro Bicentenario ofrece alrededor de 60 funciones públicas de las distintas disciplinas de las artes escénicas. Desde su fundación, en 2010, se han presentado más de 8 mil 300 artistas en el recinto, con un poco más de 430 funciones.

Se calcula que a la fecha ha recibido poco más de 260 mil espectadores. Destacan diez producciones propias de ópera que incluso se han presentado en otros recintos, lo que los ubica como exportadores de productos culturales.

“Creo que el nivel de presentaciones que tenemos es el adecuado para la ciudad. Nuestro público es mayoritariamente local y regional.

Estamos hablando de un 87 por ciento para el caso local y de un 13 por ciento que proviene de diversas entidades del país y en algunos casos del sur de Estados Unidos, sobre todo cuando se trata de ópera”, afirma Alonso Escalante.

A futuro el proyecto apuesta a mantener su crecimiento y a seguir suscitando el acercamiento del público.

Escalante considera que a fin de cuentas la cultura y los recursos que para ésta se emplean deben tener un impacto en el bienestar de la sociedad, y eso es lo que el proyecto busca alcanzar.

“Acercarnos más a la sociedad; hacer que más personas tengan acceso a este tipo de propuestas, para lo cual tenemos uno de los mayores márgenes para donde crecer. Otro reto es mantener la calidad y la consistencia de los espectáculos que aquí se presentan, uno de los aspectos que han dado nombre y prestigio a este teatro. También buscamos hacer más atractiva la oferta y ser más accesibles en términos de costos.”