Bajío

Sector autopartes, bajo el peso del escándalo de Volkswagen

Los efectos negativos podrían llegar a toda la cadena, advierte Humberto Sánchez Sandoval, presidente del Clúster GIRAA –Grupo de Industriales del Ramo Automotriz de Aguascalientes-.
MARÍA LUISA GONZÁLEZ
30 septiembre 2015 12:10 Última actualización 30 septiembre 2015 12:14
Volkswagen reserva 7 mil 300 millones dólares por escándalo

"Efecto Volkswgen", aún incuantificable. (AP)

AGUASCALIENTES, Ags.— El “caso Volkswagen” va a hacer más difícil “que se sigan subiendo empresas mexicanas” a la cadena de proveedores no sólo de esa armadora, sino de todas las que operan en el país, y puede repercutir en la rentabilidad de las operaciones y amortización de las inversiones que se han hecho en el sector.

Esto lo advirtió Humberto Sánchez Sandoval, presidente del Clúster GIRAA –Grupo de Industriales del Ramo Automotriz de Aguascalientes–, quien, interrogado por El Financiero sobre el tema, dijo de entrada que “si efectivamente hay alguna disminución en la producción de la VW o de las empresas que conforman la firma, va a haber impactos no planeados, directa e indirectamente”, sobre eslabones de la cadena automotriz.

“Esto aplica para los proveedores, sobre todo empresas mexicanas que incipientemente han empezado a hacer esfuerzos importantes para entrar a las armadoras extranjeras. Muchísimas son muy endebles porque tienen una dependencia alta de algún fabricante o algún modelo de autoparte, aunque no sea de manera directa; es decir, son proveedoras del proveedor Tier1 o Tier2. Y como tales, van a sufrir impactos.”


Advirtió también que independientemente “de que pase o no algo en la Volkswagen, lo que alcanzamos a ver y hemos estado comentando dentro del sector es que, derivado del caso, se pueden elevar más los estándares de calidad fijados por las armadoras”.

“Sus sistemas de calidad son muy exigentes y, curiosamente, el de Volkswagen es uno de los más exigentes. Y si se elevan, como los costos de manufactura, por consecuencia, va a ser más difícil que se sigan subiendo a la cadena empresas mexicanas o que se consoliden como proveedoras porque en estos momentos hay un proceso de aprendizaje en la industria automotriz”, sentenció.

Previó también caídas en la producción y venta de autopartes “para unidades nuevas, pero no para el mercado de refacciones”.
En esa línea, apuntó que si bien los efectos en la proveeduría local serán pequeños, por estar más enfocada “en la marca Nissan”, no van a ser “completamente cero”.