Bajío

Prevén un 2017 “turbulento” para el sector autopartes

Aplicar las políticas prometidas por Donald Trump afectaría a fabricantes mexicanos, pero sería un suicidio para la industria automotriz de Estados Unidos; “si nos matan se matan”, dice Óscar Albín, presidente de la Industria Nacional de Autopartes
Alan Contreras
11 noviembre 2016 6:9 Última actualización 11 noviembre 2016 6:13
Óscar Albín

Óscar Albín, presidente de la INA. [Alan Contreras]

El sector autopartes del Bajío y el norte del país tendrá un 2017 “turbulento” tras el triunfo del republicano Donald Trump en las elecciones de los Estados Unidos, aseguró Oscar Albín, presidente ejecutivo de la Industria Nacional de Autopartes.

Explicó que si se fabrican las autopartes en Estados Unidos con alto costo de mano de obra, éstas se encarecerían y al final los vehículos de Estados Unidos y Canadá serían más caros que los europeos y japoneses, perdiendo competitividad en el mercado global.

El líder empresarial refirió que las armadoras de Estados Unidos podrían traer las autopartes de China y otros lados, lo cual sería equivocado porque las piezas hechas en México tienen alto contenido norteamericano, equivalente a casi el 50 por ciento.


 Lo anterior, resaltó, estaría “matando a la industria americana y a los fabricantes de materias primas y componentes” que México utiliza para desarrollar autopartes.

Expresó que el mercado de producción de autos nuevos de Estados Unidos está fuerte pero sin crecimiento, mientras que el sector de autopartes de México mantiene crecimientos anuales del 3 por ciento, derivado de la llegada de plantas automotrices al país que atraen inversión extranjera de nuevos fabricantes de autopartes, y además porque empresas de piezas automotrices de Estados Unidos y Canadá se instalan en México para abastecer plantas de esos países.

“Con los resultados de las elecciones de Estados Unidos, el mar en calma que veníamos manejando, se volverá turbulento. Tenemos que justificar por qué somos tan necesarios para la industria norteamericana”, indicó.

Oscar Albín refirió que los autos japoneses y europeos que se venden en Estados Unidos, tienen alto contenido de autopartes hechas en países de bajos costos. Japón se abastece de autopartes de Tailandia y Europa de Turquía, generando así autos a costos competitivos; mientras que Estados Unidos y Canadá se abastecen de México.

Explicó que las armadoras norteamericanas no irían a China u otro país a hacer maquilado porque perderían una gran cantidad de valor de esas importaciones que suman 25 mil millones de dólares.

“Toda esta planta de la que importamos materia prima se vería afectada”, afirmó.

Oscar Albín, presidente Ejecutivo de la Industria Nacional de Autopartes, confió en que, debido a que México y Estados Unidos son complementarios, “se van a dar cuenta de esto en lugar de salir perjudicados. Si la industria americana es inteligente, y lo es, se van dar cuenta que nos necesitan para competir con el resto del mundo”.

Previó que la industria de autopartes seguirá siendo fuerte, pues de lo contrario, “si nos matan se matan”, pero señaló que la industria nacional de piezas para autos deberá hacer un fuerte posicionamiento mediático para convencer a EU que requiere la producción de México.

Agregó que la industria norteamericana firma Tratados de Libre Comercio para hacerse de productos de bajo costo, accesibles para el mercado de los americanos con la finalidad de que el dólar que gasta un americano sea de alto valor de compra.

Entonces, si México no les provee de productos, el consumidor se verá afectado con alzas en precios.

“Se advierte un 2017 interesante, las cosas no se pueden frenar rápidamente. No obstante, de navegar en un mar tranquilo estaremos en dentro de una tormenta”, admitió.

El empresario consideró que es viable hacer una revisión al Tratado de Libre Comercio de Norteamérica ya que éste fue generado hace 20 años y las reglas del comercio han cambiado.