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La Navidad llega a los cementerios potosinos

En esta temporada, con la llegada de los paisanos que residen en Estados Unidos, se registra un incremento en la afluencia de personas en los panteones municipales y privados. Aprovechan su estancia para visitar a sus seres queridos.
CONSUELO ARAIZA
23 diciembre 2015 16:32 Última actualización 23 diciembre 2015 16:47
navidad panteón

Llegó la Navidad al Panteón Valle de Cedros, en San Luis Potosí. [Consuelo Araiza]

SAN LUIS POTOSÍ, SLP.- En vísperas de la Navidad, muchos potosinos acuden a visitar a sus difuntos. En el Panteón del Saucito y en otros como Valle de los Cedros, los visitantes les compran flores y aprovechan las vacaciones decembrinas para visitarlos.

A manera de variante del Día de Muertos, las tumbas son visitadas y adornadas para festejar la Navidad con los que ya se fueron.

Como en un día de campo, los deudos compran flores de Nochebuena, mini arbolitos que adornan con esferas; globos con muñecos de nieve y escarchas de colores.


Si el difunto era niño o niña se pueden apreciar carritos o muñecas. No falta a quien le pongan de regalo una caja de cigarros o su postre favorito sobre la tumba.

Los domingos en el camposanto se escuchan mariachis, marimbas y hasta tríos huastecos que les cantan a los difuntos. Desde canciones tristes como Amarga Navidad con Chavela Vargas o Navidad sin ti de Los Bukis, hasta las mañanitas y otras alegres, en esta temporada navideña en que vienen los paisanos que residen en Estados Unidos, se registra un incremento en la afluencia de personas en los panteones municipales y privados. Aprovechan su estancia para visitar a sus seres queridos.

Los vigilantes en Valle de los Cedros prevén un aumento de 30 por ciento en las visitas durante los últimos días del año. También los panteones potosinos llevan a cabo limpieza y acondicionamiento para recibir a los visitantes.

Es en esta temporada cuando los rituales públicos, como ponerles un arbolito, se remiten a las conmemoraciones que honran públicamente la memoria de los que ya no están en el mundo; se demuestran las emociones, vivir el duelo es difícil y estas demostraciones permiten curar las heridas.