Bajío
OPINIÓN

Industria de la construcción sobrevive en el Bajío

En la región, la edificación observa un crecimiento de dos dígitos, mientras en la totalidad del país cae 1.2% anual. ¿Esto significa que el Bajío es inmune al detrimento que se observa en los datos nacionales?
Ricardo Trejo Nava*
14 noviembre 2017 6:4 Última actualización 14 noviembre 2017 6:13
construcción

Construcción.

En su país ¿Cómo evalúa la calidad de las vías de comunicación?, ¿Cómo evalúa la infraestructura aeroportuaria, portuaria y ferroviaria? Éstas son algunas de las preguntas que se realizan para elaborar el índice global de competitividad, indicador en el que México ocupa el lugar 62 de 137 en materia de infraestructura, de acuerdo al reporte que emite el Foro Económico Mundial.

La industria de la construcción constituye una actividad relevante de la economía. El ciclo de negocios de este sector corresponde con el ciclo económico del país, de tal forma que la actividad constructiva puede ser vista como un termómetro de la dinámica productiva de una región.

A nivel nacional el sector construcción no pasa por un buen momento; el crecimiento acumulado enero-septiembre 2017 muestra una caída de 1.2 por ciento anual. No obstante, si bien la tendencia es negativa, la evolución en los estados de Guanajuato, Querétaro y San Luis Potosí parece inmune al detrimento que se observa en el agregado del país.

La edificación en estos tres estados equivale al 10 por ciento del PIB nacional del sector; cabe mencionar que hace 10 años dicha región colaboraba con el 7.5 por ciento del valor de la producción. La diferencia en participación representa una actividad mayor en alrededor de 30 mil millones de pesos.


Continuando con el análisis de coyuntura, de acuerdo con una estimación propia, la industria de la construcción del Bajío creció entre 10 y 12 por ciento a tasa anual durante el periodo enero-septiembre del año en curso. Registrar un crecimiento de dos dígitos resulta una cifra extraordinaria que amerita una declaración de superioridad, más que una afirmación de “sobrevivencia” de esta actividad regional.

Es cierto que, contrario a lo que ocurre a nivel nacional, en Bajío la construcción muestra rendimientos positivos; no obstante el incremento de dos cifras puede magnificarse si no se considera un efecto estadístico de comparación.

Salvo por San Luis Potosí, durante el primer semestre de 2016 la construcción retrocedió 1.2 y 9 por ciento anual en Guanajuato y Querétaro respectivamente. En el mismo periodo pero de este año la edificación creció 19 y 28 por ciento en las mismas entidades. Como se pude observar, un incremento con una base de comparación baja puede arrojar un número elevado.

Por el contrario, en el segundo semestre del año pasado el panorama cambió de negativo a positivo; por efecto de comparación, esto arrojará como consecuencia un crecimiento menor para la segunda mitad de 2017, incluso podrían registrarse tasas negativas para Querétaro durante el último trimestre del año.

Lo cierto es que, independientemente de la base de comparación, el PIB de la construcción regional mostrará incrementos en su producción; estimamos que será entre 5 y 8 por ciento anual para todo 2017, sinónimo de la dinámica de otras actividades económicas y de las inversiones que continúan fluyendo hacia el Bajío.

*Director general de Forecastim SC y editor de la revista Triángulo Industrial Bajío.
rtrejo@forecastim.mx