Guanajuato va por “zonas de coincidencia” con AMLO: Bravo Mena
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Guanajuato va por “zonas de coincidencia” con AMLO: Bravo Mena

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Guanajuato va por “zonas de coincidencia” con AMLO: Bravo Mena

El jefe de la Oficina de Representación del gobierno estatal en la Cdmx sostiene que se buscará un diálogo honesto, de buena fe, quitando a un lado las aristas de orden ideológico-político

Perla Oropeza
08/11/2018
Luis Felipe Bravo Mena.
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Luis Felipe Bravo Mena, jefe de la oficina de representación del gobierno de Guanajuato en la Ciudad de México, asegura que la administración de Diego Sinhue Rodríguez Vallejo tiene expectativas “moderadamente halagüeñas” respecto a la relación con el nuevo gobierno de Andrés Manuel López Obrador.

En entrevista, dice que existen zonas de coincidencia con el presidente electo, principalmente en el terreno de la seguridad, donde el plan de modernizar la refinería de Salamanca permitirá reducir los crímenes relacionados con el huachicol y el daño ambiental que genera su operación.

Las perspectivas económicas del estado, comenta, son de crecimiento, y la oficina en la capital del país, llamada ahora Sede Gto–Cdmx, tiene entre sus objetivos promover los intereses del estado mediante la relación con los diferentes actores nacionales e internacionales. “Se trata de que ejerza las funciones de una embajada del gobierno del estado en la Ciudad de México.”

—El hecho de ser el único estado del país donde no ganó la elección Andrés Manuel López Obrador, ¿le pone una “diana” a Guanajuato?

Que Guanajuato haya sido el único estado donde no ganó el presidente electo es un detalle que habla de la pluralidad que hay en el país; creo que más que vanagloriarnos de ese hecho, lo que debemos hacer es asumirlo como una responsabilidad, precisamente porque estamos a la vista de todo el mundo, y nos lo dicen no solamente los actores políticos, sino los empresariales e internacionales. Este hecho requiere, dado el contexto nacional, un trabajo de altura y de alta diplomacia interna en el país y con el exterior.

—¿Cómo ve la relación con el nuevo gobierno?

Todavía no hay manera de valorarlo, vemos expectativas moderadamente halagüeñas; la primera entrevista que tuvo ya el gobernador Diego Sinhue Rodríguez con el presidente electo el 1 de octubre resultó muy bien, se entendieron en la problemática en que deben converger los intereses tanto de la Federación como del estado. El gobernador señaló al presidente electo el costo de contaminación no sólo ambiental sino de inseguridad que significa la refinería de Salamanca y que si el gobierno federal no participa con determinación en sanearla –como no lo ha hecho esta administración–, difícilmente se podrán ver resultados.

El presidente electo fue atento al planteamiento de apoyo a obras de infraestructura. No tomó compromisos específicos de nada, pero en lo de la refinería sí, porque está muy en la línea estratégica del nuevo presidente y es ahí donde creo que tenemos grandes áreas de oportunidad. Si nuestro afán es servir bien a los guanajuatenses, habremos de encontrar zonas de coincidencia con un diálogo honesto, de buena fe, quitando a un lado las aristas de orden ideológico-político. Donde no haya coincidencia, el diálogo nos habrá de decir dónde están los límites de una posición y de la otra sin someter al estado ni a sus habitantes a una situación incómoda por una tensión entre el gobierno federal y el local.

—Se ve que hay un interés especial del gobierno electo en el sur-sureste. ¿Qué tanto afectaría a otras regiones del país, como el Bajío?

No cabe duda que la zona sur sureste del país hace mucho que necesita una política especial. Pero eso no implica que se abandonen otras regiones. La región centro-occidente no está en condiciones de que la abandone el gobierno federal, aunque tiene mejores condiciones para que por sus propios medios y el apoyo de la Federación salga adelante con mayor facilidad.

—El gobernador de Guanajuato anunció más responsabilidades para esta oficina. ¿Qué es lo nuevo que se va a hacer desde aquí?

Cuando el gobernador Diego Sinhue me invitó a esta responsabilidad expresó que tenía interés en redimensionar la figura de representación para escalar en sus responsabilidades y capacidades de promoción y enlace. Quería que, sin que las demás dependencias dejaran de hacer lo que están haciendo, la oficina tuviera un peso específico de mayor envergadura. Se trata, por así decirlo, de que ejerza las funciones de una embajada del gobierno del estado en la Ciudad de México. Somos una antena de captación de oportunidades y nuestra misión es promover los intereses del estado de acuerdo con el plan de desarrollo y a los ejes de gobierno.

—¿Cómo ven el futuro de Guanajuato con el nuevo escenario?

A pesar de que el tema de la delincuencia y la violencia nubla otras muchas calificaciones positivas, Guanajuato es un estado bien plantado; sano financieramente, con una deuda absolutamente manejable, un sistema de pensiones bien fondeado. Otros estados tiene que sacar del gasto corriente para pagar las pensiones del mes, Guanajuato no está así; tiene una condición sólida, estable como para encarar lo que viene, que esperamos que sea para bien.

—¿Qué opina del esquema de delegados estatales del nuevo gobierno?

Es una fórmula nueva, la verdad estamos a la expectativa de cuándo habrá que relacionarse y qué podría implicar esta nueva manera de organizarse del gobierno federal. Habrá que adaptarse: con buena voluntad, encontrar los mecanismos de diálogo y comunicación.

—¿Y sobre la decisión del nuevo aeropuerto?

A Guanajuato le impacta en la medida en que el ambiente económico se descomponga o deteriore por esa decisión. A nosotros nos toca seguir con lo que hemos venido haciendo: generar condiciones de bienvenida a la inversión, al sector privado, dar condiciones para que todo el que quiera invertir, generar empleo, crear desarrollo, lo pueda hacer en Guanajuato con plena confianza, con certidumbre, y con apoyo por parte de la autoridad.