Bajío

Guanajuato, cuna del cooperativismo nacional

Las cajas populares dan servicios financieros al 54.5 por ciento de la población del estado, es decir, a 3 millones de personas. El foco rojo hoy es Acremex, cooperativa en proceso de salida ordenado que agrupa a 30 mil socios.
ADRIANA RODRÍGUEZ CANALES
06 julio 2015 11:28 Última actualización 06 julio 2015 11:29
Caja Popular Mexicana

En Guanajuato ya han cumplido con el proceso de regulación alrededor de 20 cooperativas. (Foto: Cortesía)

A pesar de haber surgido en la ciudad de México hace 64 años, las cooperativas de ahorro y préstamo encontraron un territorio muy fértil en la región Bajío, específicamente en el estado de Guanajuato, donde hoy dan servicios financieros al 54.5 por ciento de los 5.5 millones de personas que componen la población estatal.

De acuerdo con Ramón Imperial, expresidente de la Confederación de Cooperativas de Ahorro y Préstamo de México (Concamex), en la entidad ya han cumplido con el proceso de regulación alrededor de 20 cooperativas, las cuales tienen registradas a 800 mil personas como socios, que al ser jefes de familias, expanden los beneficios financieros a más de tres millones de personas.

Afirmó que hay ciudades en donde la presencia del cooperativismo rebasa incluso la operación bancaria. “En la ciudad de León, por ejemplo, todas las cooperativas suman más de 70 sucursales; con ello tienen presencia en la mayoría de las colonias, superando en algunas la atención que brindan otras instituciones financieras”, recalcó.


“Hay que resaltar que las cooperativas prestan en promedio entre 15 mil y 20 mil pesos, mientras que la mayoría de los bancos manejan montos de 50 mil a 200 mil pesos y más. La banca comercial hace años que renunció a atender a la mayoría de la población, que es la que tiene menores recursos, y se ha concentrado en nichos que le son rentables. Esto ha permitido la consolidación del cooperativismo”, recalcó.

El experto señaló que una vez superado el paso de la regulación, las cooperativas ya autorizadas ahora enfrentan el reto de adentrarse a la tecnología para poder ampliar sus operaciones y dar un mejor servicio a sus socios.

Una de las primeras deficiencias que deben subsanar es la unificación del software de operación, ya que hoy se tienen registrados más de 40 diferentes, lo que complica la interacción entre instituciones, e impide potencializar la colocación de tarjetas de crédito y débito, y ampliar los medios de pago.

“Las cooperativas tienen productos, pero son los mismos que desde 20 años; y no han podido evolucionar precisamente porque les hace falta una buena plataforma tecnológica, más ágil, más moderna, que permita diseñar productos acorde a las necesidades actuales. Por ejemplo ahora la mayoría de los jóvenes trabajan ya con el celular y la mayoría de las cooperativas no tienen productos que trabajen con dispositivos móviles”, recalcó.

Por otro lado, informó que actualmente existe un grupo de alrededor de 10 cajas pequeñas en Guanajuato que están siendo evaluadas para determinar si deberán concluir sus operaciones o seguirán funcionando como cooperativas de nivel básico.

Sin embargo, el foco rojo está en Acremex, una cooperativa de tamaño importante que agrupa a 30 mil socios y que no alcanzó a ser autorizada, por lo que se encuentra en un proceso de salida ordenado que tiene como objetivo evitar que se afecte a los ahorradores.