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entrevista

Genoveva Pérez Pascual, empresaria otomí

De su fábrica salen cada semana hasta 200 muñecas artesanales, que son reconocidas por su calidad en México y diversos países del mundo. 
LOURDES DURÁN PEÑALOZA
11 noviembre 2015 7:50 Última actualización 11 noviembre 2015 10:50
Genoveva Pérez

Genoveva Pérez Pascual encabeza desde 2005 una empresa familiar que fabrica muñecas artesales típicas de San Ildefonso Tultepec, comunidad ubicada en el municipio queretano de Amealco.

SAN ILDEFONSO, Qro.- Frente a una construcción rústica, ubicada a un costado de la carretera que conduce de la cabecera municipal de Amealco a la comunidad de San Ildefonso, una mujer con vestido azul turquesa se empeña en retirar la maleza que invade la entrada de la vivienda.

Es Genoveva Pérez Pascual, mujer otomí que se dedica a la fabricación de muñecas artesanales. Con ellas ha representado a México en Turquía, Italia, Venezuela y Chile, entre otros países.

En la casa se observan mesas y máquinas de coser en una distribución perfecta para el trabajo. Reconocimientos, trofeos y estatuillas con su nombre llenan las vitrinas que se encuentran en el taller.

Desde chica ha jugado con muñecas. “Siempre se han hecho en nuestra comunidad, representan a las mujeres otomíes de aquí. Lo que ha cambiado es la calidad y el material. Ahora tenemos etiquetas y una marca. Ya son más para coleccionar, pero antes las usábamos para jugar.”

Desde 2005 toda la familia de Genoveva se dedica a hacer muñecas para venderlas al mayoreo. “Somos trece. Niños, jóvenes y señores: todos hacemos muñecas. Allá arriba tenemos nuestro almacén. A cada quien le toca su parte. Aunque trabajen en el campo o estudien, tienen que trabajar aquí. Unos se dedican a rellenar manos; otros se dedican a hacer bebés. Cada quien tiene su trabajo.”

Los pedidos pueden alcanzar hasta 200 muñecas por semana.
“A veces nos hablan de Fonart (fideicomiso público que promueve el desarrollo social del artesanado mexicano) y nos dicen ‘necesitamos 300 muñecas’. Ellos no preguntan si las tenemos o no. Ellos quieren muñecas, y nos dedicamos a hacer muñecas. Yo a veces me quedo haciendo muñecas hasta las cuatro o cinco de la mañana.”

Por sí sola, una persona tarda un promedio de tres días en elaborar una muñeca de principio a fin. La distribución del trabajo en el taller de Genoveva permite, no obstante, que unos corten, otros armen, otros rellenen y otros decoren.

La más económica de las muñecas se vende a 295 pesos, aunque las hay, en el mismo tamaño, de mil pesos y más. Depende de los detalles.
Las muñecas se comercializan en ferias, tiendas departamentales o en establecimientos artesanales que el municipio de Amealco y el gobierno estatal de Querétaro han dispuesto para promover las creaciones de los artesanos queretanos.

“Son bonitos obsequios para gente que viene de fuera”, considera Genoveva.

INSPIRACIÓN

Si bien el grueso de las mujeres de San Ildefonso sabe bordar y lo aplica en ropa, accesorios y artículos de decoración, Genoveva ha dado un giro al talento artesanal de Amealco, al darle una visión de empresa.

“Antes no sabíamos que lo que hacíamos tenía un valor, y ahora de ahí comemos familias completas. De ahí salen adelante nuestros hijos, y no tenemos que salir fuera de la comunidad.

“Yo antes entregaba muñecas a tiendas muy elegantes en México, en Polanco (ahí el costo de las muñecas alcanza los dos mil pesos, según refiere la propia Genoveva). Me invitaban a las tiendas, yo iba y pensaba: ‘¡Estas tiendas están tan elegantes! A mi comunidad llega el turista y no tenemos ninguna muñeca para enseñar lo que sabemos hacer. Fue cuando dije: quiero un lugar para dar a conocer lo que tenemos’.”

A Genoveva le gusta inspirar a las mujeres de su localidad. Le gusta que vean que su trabajo tiene un valor.

“Yo antes decía: ‘Uy, no. Hacer lo que hacemos es morirnos de hambre’. No es cierto. Si hacemos las cosas bien nuestro trabajo nos da de comer”.

Los diplomas, trofeos y estatuillas que adornan su taller son resultado de esos viajes, y un reconocimiento a su trabajo.

Genoveva se prepara actualmente para el tercer Festival Nacional de Muñecas Artesanales.

“Me gusta participar. El año pasado participé con unas muñecas muy elegantes, pero no era lo tradicional. Ahora hice lo tradicional. Cuando concurso me emociono. Si no gano, es para que vean el trabajo que hacemos”, dice.

FESTIVAL NACIONAL


Del 13 al 15 de noviembre, en el municipio de Amealco, se celebrará el Tercer Festival Nacional de Muñecas Artesanales, en el que se espera la visita de más de 8 mil personas, lo que significaría una derrama económica de 2.5 millones de pesos

“Estamos previendo un beneficio completo para los artesanos, quienes vienen a participar tanto en el concurso como en los stands”, dice la coordinadora de Turismo de Amealco, Marisol Sánchez Mondragón.

Dieciocho estados de la República Mexicana ya confirmaron su asistencia al festival, que contará con muestras gastronómica, comercial y artesanal.

Se abrirá al público el Museo de la Muñeca, en el que se expondrán trajes típicos de todo el país. “Viene un grupo internacional de folklore de Chihuahua, la Guelaguetza y mariachis de todo el país. Habrá desfile de trajes típicos y danzas tradicionales. También va a haber un recorrido de ciclismo de montaña”, detalló Sánchez Mondragón.

La funcionaria municipal dijo que en el concurso nacional de muñecas artesanales se premiarán cuatro categorías: textil, fibras vegetales, fibras naturales y nuevos diseños.

Para ello, se cuenta con una bolsa total de 150 mil pesos. Se premiarán al primero, segundo y tercer lugar de cada categoría, y habrá dos menciones honoríficas.

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Viajeras

Las muñecas de Genoveva, al igual que ella, han viajado por todo el mundo representando al México artesano en países de Europa, Asia y Sudamérica. Los diplomas, trofeos y estatuillas que adornan su taller son resultado de esos viajes, y un reconocimiento a su trabajo.

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