Bajío

Focos de alerta en el Bajío por migración

Los gobiernos estatales y municipales, de la mano con la Federación, deben prepararse con proyectos y programas de desarrollo productivo para atender la situación, ya que no sólo se deberá atender a quienes regresen, sino a quienes no se irán.
Lucero Almanza
23 abril 2017 21:22 Última actualización 24 abril 2017 5:30
Monterrey y Guadalupe son los dos municipios que captan el mayor número de remesas.

Alta dependencia de las remesas, uno de los problemas.

En el Bajío se han encendido los focos de alerta ante la política migratoria de Estados Unidos, pues comunidades de la región presentan altos índices de expulsión de trabajadores al vecino país y una elevada dependencia económica de las remesas.

Juan Carlos Méndez Ferrer, académico de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP), indica que los gobiernos estatales y municipales, de la mano con la Federación, deben prepararse con proyectos y programas de desarrollo productivo para hacer frente a la situación, ya que no sólo se deberá atender a quienes regresen, sino a quienes no se irán.

Sectores como la construcción, los servicios y la actividad agrícola son el nicho de oportunidad, y en algunos municipios en zonas de la Huasteca potosina, o en la Sierra Gorda de Querétaro se pueden desarrollar proyectos turísticos.

“Depende mucho cuáles son las capacidades de la gente, qué recursos se tienen disponibles para que se desarrolle determinado tipo de industria, de actividad económica”, comenta Méndez.

“Hay que darle seguimiento a todos esos planes municipales, eso es lo que se esperaría a ese nivel, colindándose con las autoridades estatales, con su plan de desarrollo, y con el gobierno federal”, indica.

Asimismo, el efecto económico para las familias de los migrantes mexicanos, y para el desarrollo de las comunidades donde viven, parte también de la pérdida de los ingresos por concepto de remesas.

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EN EL TOP TEN

Guanajuato y San Luis Potosí se ubicaron entre las diez entidades del país con la mayor proporción de remesas familiares en 2016, de acuerdo con la información del Banco de México (Banxico).

Cabe mencionar que a nivel nacional, el año pasado se registró un máximo histórico de 26 mil 970.2 millones de dólares por concepto de remesas familiares.

Guanajuato reportó un total de dos mil 414 millones de dólares por dicho concepto en 2016, colocándose en el tercer sitio a nivel nacional, con una proporción de 8.9 por ciento del total, indica el Banxico. Mientras que San Luis Potosí, registró remesas familiares por 962.2 millones de dólares, ubicándose en el décimo lugar, con 3.5 por ciento.

Querétaro sumó remesas por 525.9 millones de dólares el año pasado, lo que significó 1.9 por ciento del total nacional; y Aguascalientes registró 396.3 millones de dólares, una proporción de 1.4 por ciento, indica el organismo.

En los primeros lugares se encuentran Michoacán y Jalisco, con dos mil 717.8 millones de dólares y dos mil 518.1 millones, respectivamente.
También “hay buenos planes de políticas de fomento al empleo por parte del gobierno federal, pero hay que dar tiempo porque esto no es de un día para otro, ni de un mes para otro”, reconoce Juan Carlos Méndez.

MUNICIPIOS CAPTADORES DE REMESAS

De acuerdo con el Anuario de Migración y Remesas México 2016 –con datos a 2015-, Guanajuato y San Luis Potosí se ubicaron entre las diez entidades de la República con mayor dependencia de remesas como porcentaje del Producto Interno Bruto (PIB) estatal, con 4.8 y 4 por ciento, en cada caso.

Por municipio, entre los principales receptores de remesas en México, según el documento, están: León, en el sitio ocho, con 219.4 millones de dólares en 2015; San Luis Potosí capital, en el lugar nueve, con 203.5 millones; y Aguascalientes, en el undécimo, con 197.9 millones.
Irapuato se colocó en el sitio 18, con 157.7 millones de dólares en total, y Querétaro en el sitio 20, con 154.1 millones.

El especialista de la UASLP menciona que uno de los problemas que aquejan a muchos de estos municipios es que los jóvenes no solamente migran a Estados Unidos por cuestiones económicas, sino por un tema cultural.

“El primo quiere irse porque se fue el tío, porque se fue el hermano, porque se fue el papá o el abuelo, así que no es un tema monetario, sino se hace una tradición en las familias”, advierte.

Otros municipios con un índice de migración importante en las entidades del Bajío, según el Conapo, y que pueden verse afectados por las políticas del gobierno estadounidense, son: Jerécuaro, Huanímaro, Apaseo El Alto, Santiago Maravatío, Dolores Hidalgo, Coroneo, Acámbaro, entre otros, en Guanajuato.

El Prontuario sobre Movilidad y Migración Internacional, elaborado por el Consejo Nacional de Población (Conapo) y la Subsecretaría de Población, Migración y Asuntos Religiosos de la Secretaría de Gobernación (Segob), señala las principales entidades de nacimiento de quienes migraron a EU, entre 2009 y 2014, que son: Michoacán, con 10.9 por ciento; Guanajuato, con 10.3 por ciento; la Ciudad de México, con 8.2 por ciento; Jalisco, con 6.2 , y San Luis Potosí, con 5 por ciento. Querétaro y Aguascalientes registran 2.3 y 1.9 por ciento, en cada caso.

MIGRANTES, DIFÍCIL PANORAMA

Miguel Medina tiene 16 años viviendo en Estados Unidos. Originario del municipio de Salvatierra, Guanajuato, radica junto con su familia en San Juan Capistrano, en el condado de Orange, California.
Miguel se dedica a la contabilidad, pero es activista social desde hace mucho tiempo a través de los clubes de migrantes, principalmente del Frente Cívico Zacatecano.

Advierte que los migrantes mexicanos se encuentran hoy, más que nunca, entre dos frentes.

Del lado estadounidense, comenta, las acciones de detención y deportación de personas que están de forma ilegal en Estados Unidos es más abierta y en algunos casos más fuerte.

“Ahora los procesos son más abiertos, antes no se sabía cuando se llevaban a la gente”, menciona.

Por parte de las autoridades mexicanas, advierte, el apoyo de los consulados es insuficiente y deficiente.

“Qué pueden hacer ellos aquí, qué capacidad tienen, lo más que pueden hacer es abrir una línea de emergencias para que puedan reportar las situaciones. Pero cuántos miles, millones de mexicanos hay, sólo por ejemplo en el condado de Orange, y cuántos consulados hay en California, cuántos abogados necesita para hacer eso”, expone.

“Ni tienen la estructura jurídica, ni tienen la capacidad de abogados para atender la situación, no la hay, no existe”, reconoce.

Otra situación que enfrentan los migrantes es que en muchos casos no cuentan con identificación o papeles oficiales mexicanos –como acta de nacimiento o credencial del Instituto Nacional Electoral-, así que al momento de ser deportados, técnicamente no son ni de EU ni de México, por lo que su situación legal se complica. Por ello, Medina recomienda que tramiten su credencial del INE, o alguna identificación oficial.