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OPINIÓN

En las telarañas de la ultra información y la falta de conocimiento

Antes no sabíamos porque no teníamos la información. Ahora no sabemos si sabemos porque vivimos rodeados de mucha información, poco análisis y un ritmo frenético de vida que nos lleva a tomar decisiones rápidas. Una combinación peligrosa.
Miguel Rocha Romero*
11 septiembre 2017 19:24 Última actualización 11 septiembre 2017 19:28
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Información

¿Cuánta información hay disponible en los tiempos actuales? ¿Sabemos usarla? ¿Tomamos decisiones importantes después de un análisis de dicha información?

La velocidad y el volumen de información que nos llega por los diversos medios, sobre todo los electrónicos, ha crecido en forma exponencial y definitivamente nos ha desbordado. Esta información no necesariamente es 100 por ciento correcta, clara, oportuna, es decir, no necesariamente cumple con los requisitos de una buena información.

Ya lo menciona mucho el Sr. Donald Trump desde su campaña política a la presidencia de los EUA: la existencia de las “fake news” que se fabrican con un propósito específico que puede ser político, económico, social, etcétera. ¿Qué es real? ¿Quién dice la verdad? ¿Cómo tomar decisiones con tanta información?

Hace poco tuve la oportunidad de vivir esa experiencia de estar rodeado de tanta información y sin embargo, conocer muy poco y peor, tener ya un juicio al respecto. Esta es la historia: un conocido que viene de USA y desea trabajar aquí en México se enteró de las 646 plazas nuevas que tiene la SEP para profesores de inglés (http://www.dgespe.sep.gob.mx/convocatorianacional2017).

Me preguntó al respecto y recordé haber leído en Internet un pequeño párrafo de un periódico de circulación nacional donde mencionaban esas vacantes, como una posible oferta de trabajo para los dreamers (personas que habían vivido en EUA desde muy jóvenes pero nacidos en México u otros lugares) que habían sido deportados.

Incluso en los comentarios del articulo había personas que criticaban duramente esas ofertas de trabajo, indicando que era una maniobra política que ignoraba los principios básicos de la educación: ¡No sólo por saber inglés podían enseñar el idioma! ¿Dónde quedaban los licenciados en inglés que estudiaban cinco años para enseñar? ¿De quién había sido esa idea? Como pueden ver, el perfil de los comentarios era de crítica negativa hacia la propuesta.

Leyendo cuidadosamente la convocatoria, veo que se trata de un proceso de selección en tres etapas, donde los candidatos deben demostrar sus capacidades de manejo del idioma inglés (primera etapa), de enseñanza y uso de herramientas didácticas del inglés como segundo idioma (segunda etapa) y de habilidades intelectuales (tercera etapa).

Las dos primeras etapas son validadas mediante certificaciones internacionales conocidas, cuyo fin es precisamente certificar que el sustentante tiene habilidades para el manejo del idioma inglés y su docencia respectivamente.

Si bien es una posibilidad de trabajo para los dreamers, no significa que por sólo haber vivido en los EUA ya sean aceptados como expertos en el idioma y su docencia; y para los maestros de carrera del idioma inglés esta convocatoria puede significar una buena oportunidad, al menos en el papel.

En suma, estamos atrapados en las redes de la ultra información y la falta del conocimiento. Antes no sabíamos porque no teníamos la información. Ahora no sabemos si sabemos porque vivimos rodeados de mucha información, poco análisis y un ritmo frenético de vida que nos lleva a tomar decisiones rápidas. Una combinación peligrosa.

*Director del Programa de Ingeniería Industrial y de Sistemas del Tecnológico de Monterrey campus Querétaro.
rocha.miguel@itesm.mx