Bajío

Empresas queretanas se resisten a las TPV

Falta de cultura financiera, desconfianza y alto costo posponen su adopción en pequeños comercios del estado.
Lucero Almanza
28 noviembre 2017 6:45 Última actualización 28 noviembre 2017 6:58
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La colocación de terminales punto de venta avanza lentamente en México. [Archivo]

La bancarización de empresas en Querétaro avanza a paso lento frente a otros competidores a nivel nacional, lo cual deja fuera de competencia a las compañías del estado, en un mercado donde la aplicación de tecnologías y sistemas electrónicos son la tendencia hacia el futuro más inmediato.

La adopción de sistemas de pago electrónico, sobre todo en el sector comercial, es una práctica que no termina de permear en los empresarios locales, y muestra de ello es el registro de terminales punto de venta (TPV) en la entidad, que luego de presentar incrementos anuales de 30 a 40 por ciento en 2014, han disminuido a ritmos de 4 a 6 por ciento en 2017, de acuerdo con los datos del Banco de México (Banxico).

En el periodo abril – junio de 2017, el estado reportó 24 mil 842 terminales punto de venta, las cuales representan 2.7 por ciento del total que hay en el país, indica el Banco Central.

En comparación, otras entidades de la república registraron un mayor número de TPVs. Guanajuato cuenta con 39 mil 811 terminales en el lapso; mientras Puebla, con 32 mil 588; Jalisco, con 70 mil 855; Michoacán, con 25 mil 806, y Nuevo León, con 62 mil 80, por ejemplo.
En el Bajío, Aguascalientes tiene 12 mil 443 terminales; y San Luis Potosí, 15 mil 748.

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Sin embargo, en Aguascalientes, el crecimiento del número de TPVs en el estado es de 7 y 8 por ciento anual, en los primeros dos trimestres de 2017; mientras que en Guanajuato el avance es de 13 y 5 por ciento; en Michoacán es de 5 y 17 por ciento, respectivamente; y en San Luis Potosí, el avance es de 6 por ciento para ambos periodos, según el Banxico.

Lo anterior deja ver que el avance en la adopción de terminales punto de venta tiene un bajo ritmo en Querétaro, en promedio.

“La historia nos dice que la colocación de la terminal punto de venta ha sido lenta en México en general, y por eso se están haciendo esquemas que les decimos TPV móvil, que están asociados al celular o a la tableta, esos dispositivos tienen una flexibilidad que a lo mejor el comercio lo ve desde otro punto de vista más accesible”, comenta al respecto, Ricardo Granados, director de Banca Electrónica de Banco del Bajío ( BanBajío).

Los últimos datos de los censos económicos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), indican que en Querétaro hay 69 mil 22 unidades económicas, de las cuales 47.4 por ciento corresponde al sector comercial y 40.8 por ciento al sector de servicios privados no financieros.

Perfil comercial o de servicios, no hay distinción para la adopción de este sistema, que aumenta la competitividad del sector productivo en las entidades.

“La banca, lo que se ha abocado un poco, es en ir liberando u ofreciendo este tipo de mecanismos para llegar a esos clientes”, añade Granados.

Las terminales móviles, por ejemplo, son dispositivos diseñados principalmente para personas que por el tipo de negocio no se encuentran en un establecimiento fijo –como en ferias o expos-, o bien puede ser un negocio pequeño que no considera una TPV fija.

Además, en la estructura de empresas y negocios, la TPV móvil es más económica, por lo que muchos bancos han optado hacia esta tendencia
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ALTO COSTO

El presidente de la Confederación Nacional de Cámaras de Comercio, Servicios y Turismo (Canaco) en Querétaro, Gerardo de la Garza Pedraza, comenta que los medianos y grandes establecimientos sí han adoptado las TPVs.

Pero reconoce que la generalidad de los comercios en el estado son pequeños establecimientos, así que por la condición que tienen ha sido complicado que se adapten a un sistema de cobro electrónico.

“Todavía la cultura está muy débil al respecto, hay mucha desconfianza y los porcentajes que están cobrando las empresas intermediarias son desproporcionados, de aproximadamente 5 por ciento”, refiere.

Con un alto costo, el asunto deja de ser negocio, o bien, el negocio se le está generando a otra empresa, así que por eso no ha habido la manera adecuada de poder sumar todos a un sistema de este tipo, afirma.

El líder de la Canaco local considera que hay muchas alternativas por las cuales la gente no quiere adoptar esta posibilidad, así que se deben buscar medidas e incentivos para que las empresas se bancaricen en este sentido. Y las instituciones que dan este servicio, tienen que ir accediendo a las condiciones que solicita el mercado.

“Es necesario reducir los costos”, advierte, porque “es un tema de los más importantes, lo que cuesta, y creo que en la medida que sea más accesible el costo, de esa manera vamos a empezar a tomar más confianza.”

Para Ricardo Granados es también un tema cultural, donde las compañías tampoco se quieren fiscalizar, porque ya al tener una terminal todos los ingresos que se registran en el sistema quedan fiscalizados.

“Es cultural, es un tema de muchos años donde sobre todo el tema es de fiscalización”, asevera el directivo. “La TPV está creciendo pero no al ritmo que quisiéramos, así que estos mecanismos (terminales) móviles de hace tres años que comenzaron, sí se ha movido, ha crecido.”

Focos
*En Querétaro hay 69,022 unidades económicas, de las cuales 47.4 por ciento son comercios y 40.8 por ciento servicios privados no financieros.

*En el segundo trimestre del año, se llevaron a cabo en todo el pais 174 millones 428 mil 167 operaciones en TPV por 111 mil 555 millones de pesos.

*En el periodo abril-junio se registró en todo el país la operación de 913 mil 361 TPV, de las cuales Querétaro reportó 24 mil 842.


MENOS EFECTIVO


El directivo de BanBajío añade que hoy en día se busca que las personas porten menos efectivo, por cuestiones de 'practicidad' y seguridad.

Es por ello que, comercialmente hablando, el pago con tarjeta bancaria –de crédito o débito- tiene una ventaja, pues la población ya prefiere no llevar consigo tanto efectivo.

“Y para que la gente adopte más los pagos electrónicos, también se han fomentado otros programas de beneficios, como puntos o millas para viajar”, menciona.

De esta forma, se ha estado impulsando mucho el uso de la tarjeta bancaria.

“Pero el comercio tiene que estar preparado, así que el comercio, poco a poco tiene que ir doblando un poco las manos, (porque) si bien está un poco más fiscalizado, también es nuestra responsabilidad abrirles el abanico de opciones”, puntualiza.

Así, de la mano, las instituciones bancarias y las compañías pueden generar un círculo de ganar–ganar con la adopción de pagos electrónicos, toda vez que son esquemas que ofrecen más agilidad, atraen un mayor mercado y seguridad.