Descartada, la fuga de empresas aeroespaciales por reforma fiscal en EU
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Descartada, la fuga de empresas aeroespaciales por reforma fiscal en EU

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Descartada, la fuga de empresas aeroespaciales por reforma fiscal en EU

En entrevista, Carlos Robles, presidente de la Federación Mexicana de la Industria Aeroespacial, habla sobre TLCAN, reforma fiscal en EU y las expectativas del sector ante el proceso electoral.

Alan Contreras
13/02/2018
Actualización 13/02/2018 - 19:34
Estamos pensando en cómo nos adaptamos a esta nueva realidad. Y no sólo cómo sobrevivimos, si seguimos existiendo, sino incluso si podemos tener una manera de sacar beneficio a esto.

QUERÉTARO, Qro.— Ninguna empresa agremiada a la Federación Mexicana de la Industria Aeroespacial (Femia) tiene planeado trasladar inversiones a Estados Unidos a causa de la implementación de la reforma fiscal del gobierno de Donald Trump.

En entrevista con El Financiero Bajío, el presidente de la organización, Carlos Robles, expone que sólo algunas compañías de este sector consideran adaptar sus políticas de manufactura y costo, pues la mayoría no depende de exportaciones al vecino país, como Bombardier.

Robles asegura que las empresas establecidas en México no sólo fueron atraídas por el tema impositivo, sino por temas como la mano de obra, ciencia, innovación y conocimiento; además de que las compañías tienen flujos de capitales y operaciones que no se pueden mover en un día.

Para este año, dice Robles, se observa un “entorno complicado, porque esperamos a ver qué se resuelve, cuáles son los acuerdos y reglas para las empresas” en el marco de la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte y el proceso electoral de julio próximo.

¿Cuál es el panorama que ustedes ven este año para el sector?

Seguimos esperando a ver qué va a pasar. Es entorno complicado porque esperamos a ver qué se resuelve, cuáles son los acuerdos, condiciones y reglas a las que llegue en la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte.

En el caso de este sector estamos bien diversificados, tenemos exportaciones a otros países y hemos seguido trabajando en progresión; entonces cada vez tenemos más diversificado el riesgo y por lo tanto somos menos vulnerables a este tipo de situaciones.

Nosotros seguimos trabajando en proyectos, avanzando y lo que pasa en el contexto es algo que tendremos que ajustar en su momento, dependiendo de lo que se decida, pero no está en nuestras manos y lo que está en nuestro control es lo que debemos estar trabajando.

―¿Qué tanto puede impactar al sector aeroespacial del país la renegociación o cancelación del TLCAN?

Al final hacemos proveeduría a Estados Unidos y hay manufactura en Estados Unidos, pero tenemos empresas que no dependen de este mercado y aquí junto tienes a Bombardier por ejemplo, que está mandando a Canadá y no tenemos tanto problema con el tema de los impuestos

Claro que habrá un impacto y que tenemos que ajustar algunas de las políticas tanto fiscales como en términos de manufactura y costos, ante estas nuevas reglas.

Hay que esperar en qué régimen va a entrar, en qué porción, porque no está definida y lo que cubre esa porción son las reglas de la Organización Mundial del Comercio. Es decir, sigue habiendo una tarifa arancelaria para el sector aeroespacial que es preferente porque esta tarifa del gremio global se impone ante la de Estados Unidos

―Sobre el tema de la reforma fiscal de Estados Unidos, ¿podría provocar que algunas empresas del sector trasladen a Estados Unidos sus inversiones o parte ellas?

Habría que ver, porque no es tan sencillo. No sólo se trata de cuestiones fiscales, estás considerando inversión que ya está hecha en el país y obviamente todos tenemos flujos de capitales en las empresas y mover este tipo de operaciones no es algo sencillo. No es algo que muevas en un día, tienes que invertir en inventarios para hacer ventanas de transferencia, no es fácil

Y no es nada más lo fiscal lo que dicta que hoy estas empresas estén en México, también ciencia, innovación y tecnología, y lo más importante: mano de obra

Yo te diría que dentro de los agremiados de Femia no conozco ninguno que esté pensando en esto. Más bien creo que todos estamos pensando en cómo nos adaptamos a esta nueva realidad. Y no sólo cómo sobrevivimos, si seguimos existiendo, sino incluso si podemos tener una manera de sacar beneficio a esto.

Y no es nada más lo fiscal lo que dicta que hoy estas empresas estén en México, también ciencia, innovación y tecnología, y lo más importante: mano de obra.

―¿El gobierno federal y el Congreso deberían de entrarle al tema de una eventual reforma fiscal?

Yo creo que se está haciendo. Incluso nosotros estamos participando con la Secretaría de Economía a través de industria pesada y en todo este análisis. De entrada, hay una encuesta que nos pide ver qué tipo de tarifas arancelarias se están usando, por eso tengo esta información de que hay una tarifa global que se impone a la que Estados Unidos está buscando imponer. Entonces creo que en su momento se tomarán las decisiones y medidas y los ajustes necesarios.

―En el contexto del proceso electoral mexicano, ¿qué espera el sector?

Hemos estado trabajando con la Secretaría de Economía. Hay un libro blanco donde las iniciativas, principios y acuerdos que se han establecido durante el presente sexenio se están quedando registrados y será una especie de mapa de ruta para que el gobierno entrante pueda saber de dónde venimos, qué es lo se está haciendo y hacia dónde vamos. La idea es de ‘blindar’ un poco ante esta tendencia sexenal de que vengan y cambien todo. No tenemos que inventar el ‘hilo negro’ cuando ya hemos avanzado enormemente.

Te diría que tengo mucha confianza- En el cambio de sexenio anterior, hace prácticamente cinco años, no hubo un retroceso, en realidad hubo mucho avance y apertura y esperamos que se pueda lograr lo mismo en el siguiente cambio de poder.

Hoy lo que nos toca es seguir trabajando y en su momento nos tendremos que sentar con los que queden para decir: esto es lo que trabajamos con las entidades de gobierno y esto es lo que queremos continuar haciendo.

El sector no ha frenado, sigue creciendo y trabajando con el mismo ritmo que traía antes de todas estas discusiones y yo espero que cuando esto se defina, el impacto -de existir- sea mínimo.

―¿Cómo cerró el sector 2017?

Tenemos que esperar alrededor de seis meses para saber el dato que ofrece la Secretaría de Economía del nivel de exportaciones, que es como nos medimos. A mitad del 2017 teníamos una buena lectura de lo que estaba pasando y estamos confiados en que vamos a lograr los dos dígitos en crecimiento en exportaciones.

― ¿Y para el 2018? ¿Será similar?

Tengo reserva porque habrá que ver precisamente qué es lo que pasa y qué se determina en el contexto. Estamos en espera de todo lo que está pasando. Lo que te puedo decir es que el sector no ha frenado, el sector sigue creciendo y trabajando con el mismo ritmo que traía antes de todas estas discusiones y yo espero que cuando todo esto se defina, el impacto -de existir-, sea mínimo.