De vuelta a la economía por culpa del dólar
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De vuelta a la economía por culpa del dólar

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De vuelta a la economía por culpa del dólar

¿Por qué el dólar se está apreciando? Hay factores de tipo económico-financiero, y desde luego los de especulación cambiaria ante la incertidumbre que generan algunos hechos

Opinión Bajío / Ricardo Trejo Nava*
22/05/2018
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DólarFuente: Bloomberg

Motivado y en gran medida atraído por el proceso electoral, desde hace un par de meses he dedicado esta columna al análisis de encuestas de opinión y al estudio de estadísticas geo-electorales del Bajío.

En esta ocasión el dólar me trajo de regreso al análisis económico; aunque por la coyuntura, la reflexión no se extrae completamente del tema político.

Entrando de lleno al argumento. El peso comenzó a perder terreno frente al dólar desde el 17 de abril, cuando alcanzó su cotización más baja en lo que va del año en 17.98 al tipo de cambio fix. Al cierre de la semana del 18 de mayo la moneda mexicana ya registraba una depreciación nominal de 10.8 por ciento respecto del mínimo de 2018, por lo que la cotización se ubicó en 19.93 pesos por unidad de billete estadounidense. En ventanilla bancaria superó los 20 pesos.

La apreciación del dólar es prácticamente generalizada, con casos de preocupación como el del peso argentino que ha perdido 20 por ciento desde el rebote del 24 de abril, lo que llevó al gobierno de dicho país a solicitar un préstamo al Fondo Monetario Internacional con el objetivo de detener la caída. El real brasileño, por su parte se depreció 17.5 por ciento desde su mínimo del año el 25 de enero.

¿Por qué el dólar se está apreciando? Hay factores de tipo económico-financiero, y desde luego los de especulación cambiaria ante la incertidumbre que generan algunos hechos.

En el primer caso, el desempeño económico favorable de Estados Unidos –en el primer trimestre del año creció 2.3 por ciento a tasa anual- y una inflación que ronda el 2 por ciento, acorde con su objetivo, son variables que dan certeza al banco central de aquel país para normalizar su política monetaria. Es decir, elevar tasas de interés y detener las compras de activos en gran escala.

Recordemos que todavía en 2017, ante los mayores rendimientos y la posibilidad de ganancias de capital por efecto cambiario, el flujo del dinero se dirigió a economías emergentes y países desarrollados. Hoy, bajo el escenario de incremento en las tasas de interés estadounidenses, la probabilidad de gozar de tales beneficios desaparece, por lo que el dinero retorna a la nación norteamericana, presionando los tipos de cambio.

Ejemplifiquemos el grado de sensibilidad. En México el 64 por ciento de los valores públicos, es decir instrumentos como Cetes, Bonos del Gobierno, entre otros, se encuentran en manos de no residentes. Monto que ha disminuido en lo que va del año, con un retroceso de 4.4 por ciento a tasa anual en el mes de marzo, último dato público.

En el segundo frente, tenemos la incertidumbre que generan por ejemplo la renegociación del TLC, que afecta directamente a nuestro país, o las controversias en materia comercial entre Estados Unidos y China. Elementos que son un caldo de cultivo, ante la primera señal de volatilidad, para que los flujos de capital busquen refugio en instrumentos más seguros en Norteamérica.

Ahora la pregunta obligada. ¿La elección en México influirá en el tipo de cambio? La respuesta es no o sí a medias, como lo prefiera ver. Nuevamente bajo el supuesto de que países como el nuestro son vulnerables a los flujos de capital en escenarios inciertos, el presidente electo tendrá que mandar un mensaje de certidumbre, lo cual técnicamente no debería afectar el mercado cambiario.

Lo que sí es un hecho es que, por factores monetarios y de negociación comercial, existe una alta probabilidad de que el peso continúe viéndose presionado ante la divisa norteamericana.

*Director general de Forecastim SC y editor de la revista Triángulo Industrial Bajío.

rtrejo@forecastim.mx