Bajío
OPINIÓN

Corredor Central: el dilema de acción colectiva

La constitución y éxito del Corredor Central depende de la colaboración de entes públicos y privados de hasta 25 municipios del Bajío y centro del país en temas como mejora regulatoria, seguridad pública, financiamiento y promoción de la inversión.
Ricardo Trejo Nava*
29 agosto 2017 9:25 Última actualización 29 agosto 2017 10:27
corredor central

Corredor Central

Para comprender la idea del Corredor Central, su éxito y/o posibles inconvenientes una vez puesto en marcha; hay que poner en la mesa de análisis una teoría muy estudiada en las ciencias sociales, particularmente en los estudios de política y economía: el problema de acción colectiva.

Pongamos un sencillo ejemplo para entender el problema de acción colectiva. Imagine el lector que en su ciudad el grado de contaminación del aire es extremadamente alto y la solución al problema es dejar de usar el automóvil un par de días a la semana; en ausencia de reglas coercitivas, la acción ideal –cooperación- es atender a la solución y esperar que la calidad del aire mejore; un juego en el que todos ganan.

Sin embargo, el beneficio colectivo no es el mismo que el beneficio particular. Así, si un grupo de individuos no coopera para la solución del problema, porque el beneficio de usar el coche es mayor al beneficio de calidad del aire, entonces hay una actitud de oportunismo –definido en la jerga como free rider - respecto al resto de la comunidad.

Bajo estas circunstancias hay dos posibles resultados. Por una parte, sin esfuerzo alguno, los oportunistas se benefician de la acción colectiva imposibilitando la óptima calidad del aire; o bien, la señal de oportunismo es tal que todos terminan actuando en pro de la utilidad individual, aunque el resultado final termine afectando al interés común. Esto es un problema de acción colectiva.

Teóricamente se establece que individuos con intereses comunes actuarían de manera voluntaria para intentar promover dichos intereses; no obstante, según Mancur Olson en su estudio The Logic of Collective Action, si no se puede excluir a un individuo de la obtención de un bien colectivo, una vez que éste se ha producido, tienen pocos incentivos de actuar de manera voluntaria en el suministro de ese bien.

La constitución y éxito del Corredor Central, que se espera entre en marcha antes de que termine 2017, depende de la colaboración de entes públicos y privados de hasta 25 municipios del Bajío y centro del país en temas como mejora regulatoria, homologación de controles y supervisión, seguridad pública, financiamiento y promoción de la inversión, entre mucho más.


Desde una postura no coercitiva, contar con información clara y transparente es requisito fundamental para involucrar la participación de todos los municipios objetivo y evitar un comportamiento oportunista.

Suministrar la mayor cantidad de información elimina la incertidumbre que puede generar el acuerdo y se inhibe la tentación de beneficiarse sin la necesidad de colaborar. Por ejemplo, conocer los beneficios de facilitación de logística y transporte dentro del clúster regional promovería la cooperación.

Asimismo, la constitución de normas, incentivos y costos se tiene que dar en un contexto de transparencia y rendición de cuentas. El sistema se tiene que diseñar de tal manera que los costos-beneficios se repartan de manera justa, como por ejemplo en el uso de recursos naturales o la implementación de seguridad pública.

Hay que precisar que si bien el proyecto está en manos de la iniciativa privada con el fin de trascender el timing político, la homologación o cambio de leyes municipales depende de actores institucionales. Por ello en la definición de costos, beneficios e incentivos es requisito la transparencia y rendición de cuentas.

El Corredor Central es una gran oportunidad de desarrollo económico para la región, y ha dado un primer y gran paso bajo el estandarte de la confianza; ahora hay que crear las instituciones exitosas que definan apropiadamente los incentivos y coordinen las actividades individuales en función de bienestar común.

*Director General de Forecastim SC y editor de la revista Triángulo Industrial Bajío.
rtrejo@forecastim.mx