Bajío
OPINIÓN

Confianza del consumidor en el Bajío

La confianza de los consumidores del Bajío descendió rápidamente en los últimos tres meses, desde una cifra de 89.6 puntos registrada en el mes de agosto, hasta 79.6 en noviembre pasado.
Ricardo Trejo Nava*
12 diciembre 2016 7:35 Última actualización 12 diciembre 2016 7:37

En una negociación, en el cierre de una venta, en la contratación laboral, en política, no se diga en el amor y en muchos aspectos de la vida; la llave que permite el primer paso para una relación fructífera es la confianza.

La medición de “expectativas” de los consumidores, a través de indicadores de confianza, permite tener una aproximación de la influencia de éstas sobre el comportamiento de los mercados.

Los índices de confianza del consumidor implican una gran cantidad de información, desde aspectos propiamente económicos, opinión pública, psicológicos, entre otros; relevantes para entender las decisiones de mercado. Es tal su importancia que presentamos un resumen del Índice de Confianza del Consumidor del Bajío (ICCB).

A partir de la encuesta mensual que levanta el INEGI y replicando la metodología de cálculo de dicho instituto, seleccionamos las entrevistas realizadas en las entidades de Guanajuato, Querétaro y San Luis Potosí para elaborar el ICCB.

Para aquellos quienes las estimaciones son importantes, se trata de una sub-muestra de aproximadamente 160 entrevistas, con un error de muestreo absoluto no mayor a 7.8 por ciento, con un nivel de confianza del 95 por ciento. Dejando el rigor estadístico de lado, pasamos a “la viande” de los resultados.

Si bien se trata de una sub-muestra, el ICCB de noviembre fue de 79.6 unidades, contrastando con un valor de 84.4 del resultado nacional. La confianza de los consumidores del Bajío descendió rápidamente en los últimos tres meses, desde una cifra de 89.6 puntos registrada en el mes de agosto.

Comparando los resultados con noviembre de 2015, los cinco componentes del indicador regional muestran descensos, pero dos son los peor valorados: en primer lugar, el relacionado con la situación económica del país dentro de 12 meses comparada con la situación actual; y en segundo término, el subíndice que mide la perspectiva de los hogares en cuanto a la compra de bienes tales como electrodomésticos, televisores, lavadoras, etcétera.

Tener menor perspectiva económica del país y pocas posibilidades de consumo semi-duradero se puede interpretar, entre otros factores, como señal de que la expectativa de ingreso de los hogares –en el mejor de los casos- no crecerá; situación que se traduce también en una cautela en cuanto al uso del crédito.

Estudiar el comportamiento de los consumidores es crucial. Para que tenga una idea, el consumo privado representa el 68 por ciento del Producto Interno Bruto, de ahí la importancia y magnitud de dicha variable.

Si usted está en el área comercial de una empresa y realiza encuestas entre consumidores quiere decir que su presupuesto de marketing no es malo; si no es así, una buena aproximación, además de la interacción con el cliente, podría ser el indicador de confianza del consumidor.

*Director General de Forecastim S.C. y editor de la revista Triángulo Industrial Bajío.
rtrejo@forecastim.mx